
ENTRENAMIENTO de NIÑOS y ADOLESCENTES en ESCALADA
Cuando empezaron a aparecer los primeros niños capaces de encadenar las vías y búlders más duros, llamó la atención de toda la comunidad escaladora. A día de hoy, abundan las competiciones juveniles y escaladores adolescentes de alto nivel. Sin embargo, aún hay poco consenso e información práctica sobre cómo debería ser el entrenamiento de niños y adolescentes para escalada, y cuál es la mejor edad para la especialización deportiva.
- PERSONALIZACIÓN DEL ENTRENAMIENTO EN NIÑOS
- ¿DEBE UN NIÑO ENTRENAR FUERZA?
- ENTRENAMIENTO ESPECÍFICO PARA ESCALADA
- ENTRENAMIENTO DE ESCALADA PARA JÓVENES EN CRECIMIENTO
- LESIONES Y DOLORES EN LOS DEDOS EN JÓVENES ESCALADORES
- ENTRENAMIENTO DE FUERZA DE DEDOS PARA JÓVENES ESCALADORES
- DESARROLLO Y ENTRENAMIENTO SEGÚN LA EDAD
- ETAPAS DEL ENTRENAMIENTO DE JÓVENES ESCALADORES COMPETITIVOS
- LA IMPORTANCIA DEL ENTRENADOR
- ¿CUÁL ES LA MEJOR CANTIDAD DE ENTRENAMIENTO PARA ADOLESCENTES Y NIÑOS ESCALADORES?
- PRINCIPIOS DEL ENTRENAMIENTO PARA MENORES
- RECOMENDACIONES PRÁCTICAS DEL ENTRENAMIENTO A MENORES
- SEGUIMIENTO DE LOS PROGRESOS DE LOS JÓVENES ESCALADORES
- NUTRICIÓN PARA JÓVENES ESCALADORES
- CONCLUSIONES
¿Debe un adolescente entrenar fuerza o afectará a su desarrollo? ¿Cuál es la carga de entrenamiento adecuada en edad de crecimiento? ¿Debe realizar ejercicios específicos como campus board o suspensiones? ¿Es mejor especializarse o combinar diferentes deportes? ¿Cómo plantear el entrenamiento con adolescentes? Son muchas las dudas sobre el entrenamiento en edad de crecimiento en general. Más aún si el objetivo es entrenar para un deporte tan joven como la escalada.
Aunque será difícil dar una respuesta general y absoluta a cada pregunta, este artículo intentará aportar datos para que padres y entrenadores puedan organizar las sesiones y temporadas de las futuras generaciones de la mejor manera, asegurando un sano y longevo desarrollo como escaladores.

PERSONALIZACIÓN DEL ENTRENAMIENTO EN NIÑOS
Me llegan casos de padres de niños escaladores frustrados ante la sensación de estar desperdiciando el potencial de su hijo o hija. Algunos de ellos deciden investigar por su cuenta, y adaptar la información que encuentran sobre el entrenamiento para escalada. Otras veces, son los propios jóvenes los que deciden formarse para autoentrenarse.
Un entrenamiento de escalada destinado a adultos no debe utilizarse para niños.
El problema es que dichos entrenamientos están enfocados a escaladores «con físicos desarrollados», pudiendo resultar lesivos en edades tempranas. Y cabe decir que un niño no es un «mini-adulto». Las diferencias van mucho más allá.
Para desarrollar un entrenamiento específico para menores, lo primero es aclarar una serie de conceptos:
- Edad cronológica: tiempo desde que nació.
- La edad biológica se refiere a la maduración orgánica del sujeto (esquelética, dental, morfológica, sexual…). Los hay desde precoces a retardados.
- Edad de entrenamiento: hace referencia a su experiencia o tiempo que lleva practicando la escalada.
¿DEBE UN NIÑO ENTRENAR FUERZA?
Hace años se desaconsejaba por completo el entrenamiento de fuerza en edad de crecimiento. Se argumentaba que afectaría a su desarrollo.
El entrenamiento de fuerza es beneficioso para el cuerpo humano durante toda la vida.

Sin embargo, al principio de la década de los 90 hubo un cambio de paradigma. La American College of Sports Medicine y la American Academy of Pediatrics pasaron a recomendar un entrenamiento de fuerza, bajo la supervisión de un experto, para prevenir lesiones, mejorar el rendimiento y las condiciones físicas y psicológicas.
Se estableció la idea de que entrenar fuerza es beneficioso para el cuerpo humano durante toda la vida. Cayeron viejos sesgos sobre su inconveniencia en etapa de crecimiento o en edades avanzadas.
El entrenamiento de fuerza dirigido a niños recomendado se caracteriza por usar ejercicios apropiados para su edad. No deben ser demasiado dinámicos ni estresantes. El foco debe estar en la transacción de conocimientos sobre la actividad física, su técnica y sus beneficios.
Antes que por hipretrofia, un niño ganará fuerza por mejoras neurales, tales como un mejor reclutamiento de fibras musculares o la mayor coordinación intra e intermuscular. Al tener menos testosterona, también participan hormonas como la insulina y la hormona de crecimiento (González Badillo y Ribas Serna, 2018). Además, como cualquier adaptación al entrenamiento, se perderán en un periodo de desentrenamiento (Faigenbaum y col., 1996).
Cuando llegue la pubertad, con sus cambios hormonales, aumentará la testosterona, tan determinante para el desarrollo muscular.
J. Loko y col. (1996) observaron que las edades de mayor aumento proporcional (no absoluto) de la fuerza eran de 12 a 17 años en hombres y 10 a 13 en mujeres. Llama la atención que la carrera de 30 m deja de mejorar a los 17 años en varones y a los 13 en chicas. El motivo es un aumento del peso corporal superior a la fuerza desarrollada.
González Badillo señala que no tiene sentido decir que los jóvenes no deben entrenar fuerza hasta los 17 o 18 años, ya que es a esa edad cuando los hombres terminan su fase óptima, y en las mujeres finalizó mucho antes.
Lo relevante no es cuándo empezar, sino cómo hacerlo. Las correctas cargas , frecuencia, intensidad y selección de los ejercicios es lo importante. De hecho, no hay estudios que contradigan los beneficios de un entrenamiento de fuerza “bien supervisado” (Falk y Tenenbaum, 1996; V. G. Payne y col., 1997).
ENTRENAMIENTO DE FUERZA Y DE PESAS NO SON SINÓNIMOS
Cabe destacar que mucha gente equipara el entrenamiento de fuerza con las pesas. Debes tener claro que la fuerza se puede entrenar de muchas maneras, no sólo con hierros o máquinas de gimnasio. Pero también que con pesas se puede hacer distintos tipos de entrenamientos, no sólo de fuerza.
Tampoco es recomendable a estas edades realizar entrenamientos excéntricos con cargas supramáximas o demasiado elevadas.
Según Gonzáles Badillo y Ribar Serna (2018), el entrenamiento de fuerza siempre, y en especial en los jóvenes, debe seguir estas normas:
- Individualizar las cargas.
- Entrenar todos los grandes grupos musculares.
- Ejercitar los músculos en todo su ROM (Rango de movimiento)
- No entrenar fuerza con carga 2 días seguidos, ni más de 3 días por semana.
- Mantener una progresión suave pero eficiente.
- No trabajar con esfuerzos de carácter máximo y rehusar los tests 1RM.
- Evitar los ejercicios excéntricos con cargas elevadas.
- Aplicar variedad a las sesiones.
- Seleccionar los ejercicios según las necesidades personales y deportivas.
- Conocer la técnica de los ejercicios.
ENTRENAMIENTO DE FUERZA PARA PREVENIR LESIONES
Uno de los efectos más interesantes del entrenamiento de fuerza, con relación al rendimiento, es la prevención de lesiones. Gracias a fortalecer las estructuras de soporte (ligamentos, tendones y huesos), a capacitar los músculos para soportar más carga y al desarrollo muscular balanceado en torno a las articulaciones (Faigenbaum y col., 1996b). Eso unido a la mejora del rendimiento deportivo, y las ganancias de fuerza y resistencia musculares (Kraemer y Fleck, 1993).
Por esos motivos, diversas sociedades relacionadas con la salud y el fitness (NSCA) recomiendan seguir un programa de fuerza a cualquier edad.
ESTATURA, Y DESARROLLO ÓSEO
La revisión de Mikel Izquierdo y Javier Ibáñez (2012) detallas los beneficios de la práctica deportiva. Al contrario de lo que se pensaba en los años 80′, los niños y jóvenes que practican distintos deportes suelen ser más altos que la media.
Kraemer y col.(1993) también encontraron una buena densidad ósea en levantadores de pesas olímpicos júniors. Según los autores, se correlaciona con el nivel de fuerza.
La madurez ósea es uno de los mejores indicadores de la edad biológica del menor. Realizar unas placas de rayos X de la mano izquierda y su muñeca es un método habitual de conocerla. Las chicas suelen llegar a la madurez ósea una vez alcanzan la menstruación.
En la web de la Universidad de Saskatchewan hay una herramienta que te ayuda a predecir el pico de madurez del menor. Con esa información podrás estimar su madurez biológica y el tiempo que le queda hasta el estirón o momento de máxima velocidad de crecimiento (APHV). Es fiable con niñas entre 9 y 13 años, y niños entre 12 y 16.

Los datos de Siegel y Fryer (2015) muestran que la escalada proporciona a los jóvenes fuerza muscular y resistencia, y posiblemente una mejor flexibilidad. Además, escalar tiene el potencial de proporcionar a los jóvenes los niveles de actividad física recomendados a la vez que se divierten.

DIRECTRICES DEL ENTRENAMIENTO DE FUERZA SEGÚN LA EXPERIENCIA Y EL NIVEL
Un entrenamiento físico inadecuado y excesivo será contraproducente. Pasarse con la carga podría afectar los procesos fisiológicos anabólicos de desarrollo del menor (Beunen y Malina, 2008). Peña y col. (2016) aportaron datos interesantes para dosificar el entrenamiento de fuerza en menores, según su edad de entrenamiento:
Una manera es dosificar el entrenamiento de fuerza según su edad de entrenamiento o experiencia.
- PRINCIPIANTE: Una frecuencia de 2-3 días por semana, con intensidades moderadas (50%) a modo de circuitos con breves descansos (1 minuto).
- INTERMEDIO: frecuencia de 2-3 sesiones por semana, con intensidades moderadas (65%) a modo de circuitos con descansos algo mayores (1-2 minutos).
- AVANZADO: frecuencia de 2-4 sesiones por semana, con intensidades moderadas (70%) a modo de circuitos o series con descansos según el objetivo a trabajar (1-3 minutos).
También hay que tener en cuenta la edad biológica del joven deportista y su desarrollo.
ENTRENAMIENTO ESPECÍFICO PARA ESCALADA
Acorde al principio de la especialización progresiva, la especialización en la escalada debe respetar el desarrollo físico del menor.
Los ejercicios dirigidos a trabajar las cualidades específicas de la escalada se deberán ir introduciendo poco a poco. En los primeros tiempos, la simple actividad de escalar será la mejor opción. Es momento de potenciar el desarrollo psicomotriz para lograr una escalada más intuitiva.
Adam Ondra no entrenó campus board hasta los 17 años, con 9a+ encadenado y ganado el campeonato mundial.
No tengas prisa por empezar con ejercicios peligrosos y estresantes. Adam Ondra no empezó a entrenar campus board hasta los 17 años. Para entonces, ya había encadenado 9a+ y ganado el campeonato mundial de escalada de dificultad.
Como indica la visión ecológica del entrenamiento, a través del uso de condicionantes (constraints), el entrenador irá creando situaciones para ir trabajando y mejorando las capacidades de los deportistas. Tienes la información más detallada en este artículo sobre la teoría de los sistemas dinámicos complejos aplicada al entrenamiento de escalada.
En este vídeo puedes ver a un joven Adam Ondra encadenando, con sólo 15 años, «La Rambla, 9a+».

ENTRENAMIENTO DE ESCALADA PARA JÓVENES EN CRECIMIENTO
Mobråten y Christophersen (2020) recomiendan estas pautas para el entrenamiento de jóvenes escaladores:
- Que sea variado y divertido.
- Prioriza antes variedad que movimientos duros.
- Dedica la mayor parte a la técnica gestual.
- Trabaja la fuerza de tracción, pero evita el entrenamiento específico de dedos. Desarrolla una buena técnica de los ejercicios.
- Entrena fuerza general de todo el cuerpo, además de equilibrio, coordinación y cardio.
- Permanece atento a las alarmas por los síntomas en los dedos.
LESIONES Y DOLORES EN LOS DEDOS EN JÓVENES ESCALADORES
Ninguna otra actividad somete a tanto estrés las estructuras de los dedos como la escalada.
Los huesos en desarrollo son muy delicados. Los cartílagos de crecimiento se encuentran en la epifisis, una zona más blanda que tienen los huesos en sus extremos.
La epifisis permite que el hueso se desarrolle; y se cerrará cuando el cuerpo termine de crecer. Hasta ese momento, es muy propensa a lesionarse.
Los discos epifisarios de los dedos están conectados en sus articulaciones. La articulación medial es la más proclive a lesionarse cuando es sometida a altas cargas, ya sea entrenando dedos o escalando sobre presas estresantes.
Por estos motivos, no se recomienda realizar suspensiones de dedos ni campus board, ni abusar del arqueo, a jóvenes en edad de desarrollo. Crear conciencia sobre el uso del agarre en extensión también ayudará.
Tampoco conviene escalar en el muro de velocidad. Meyers (2020) encontró correlación entre esta disciplina de escalada y lesiones epifisarias en los dedos.
Cualquier mínimo dolor o molestia debe ser comunicado al entrenador o responsable lo más pronto posible.
CÓMO ACTUAR RESPECTO A LESIONES EN JÓVENES ESCALADORES
Volker Schöffl indica que el 90% del dolor en los dedos en los jóvenes, entre 12 y 15 años, es causado por lesiones en los cartílagos epifisiarios, aún en crecimiento (Schöffl y Schöffl, 2007). Se trata de un tipo de lesiones cada vez más comunes, debido al aumento de popularidad de la escalada.
Se debe visitar a un especialista en caso de hinchazón o molestia en los dedos.
Si hay hinchazón o dolor en las articulaciones mediales de los dedos, deben acudir a un profesional que realice una resonancia magnética o ultrasonidos, ya que estas lesiones a menudo no se ven con rayos X. Ignorar dichos síntomas puede generar lesiones crónicas que acaben alejando al deportista de la escalada, además de afectar la calidad de su vida futura.
Si es el caso, seguramente deban parar un tiempo. Recurrir al taping con esparadrapo y/o antiinflamatorios para continuar con la actividad sólo causará un mal futuro mayor. Durante el reposo podrá realizar otras actividades que no comprometan las estructuras dañadas.
Realiza un seguimiento de las lesiones de los distintos escaladores. Unas auditorías de manera regular son eficaces para encontrar la causa de la lesión y seguir su evolución.
Conciencia a los jóvenes deportistas de que tienen que informar de cualquier dolor o molestia. De ninguna manera deben ignorarse los síntomas, por pequeños que parezcan.
En el último congreso de Ircra, Schöffl compartió este algoritmo para que los entrenadores prevengan cuanto antes las lesiones de sus jóvenes entrenados:

Otro tipo de lesiones en los jóvenes escaladores, que han sido menos estudiadas, estan relacionadas con:
- Se sabe que los saltos y caídas repetidas en los gimnastas provocan un retraso del crecimiento. Habría que estudiar si sucede algo similar con repetidas caídas al practicar bloque.
- Obsesionarse con una cantidad muy baja de grasa corporal puede acarrear diversos riesgos como desórdenes alimentarios u osteoporosis. No se debería jugar con un asunto tan delicado durante estos años de crecimiento.
Barrile y col. (2022) estimaron la tasa de lesiones y sus patrones en jóvenes escaladores competitivos. La tasa media fue de 2,7 lesiones por cada 1000 horas de práctica. Entre ellas, la más común fue por sobrecarga. Los motivos se correlacionaban con la mayor dificultad y número de horas, sobre todo en boulder, volver a escalar aún con dolor, uso excesivo del taping o falta de supervisión.
PREVENCIÓN DE LESIONES EN JÓVENES ESCALADORES
En el Congreso de IRCRA celebrado en Tokyo, Schöffl compartió una serie de medidas para reducir el riesgo de lesión en niños y jóvenes escaladores:
- No usar el campus board antes de finalizar el crecimiento.
- No entrenar con lastre.
- Reducir la cantidad de búlder exigente de dedos.
- Priorizar los movimientos estáticos sobre los dinámicos.
- No abusar del agarre en arqueo.
- Entrenar las caídas en búlder.
- No utilizar taping preventivo.
Eva López añade:
- No entrenar suspensiones en cantos inferiores a 1,5 falanges.
- No abusar de presas de menos de una falange.
- Evitar una excesiva cantidad de escalada dinámica y desplome con arqueos y semiarqueos (MoonBoard, Kilterboard,…)
- No entrenar demasiado en el muro de velocidad.
ENTRENAMIENTO DE FUERZA DE DEDOS PARA JÓVENES ESCALADORES
Sé original a la hora de buscar alternativas para esta tarea a las herramientas analíticas y demasiado estresantes. Puedes trabajar la fuerza de contacto de muchas maneras diferentes y más seguras (búlder, MoonBoard, ejercicios en el muro de escalada,..).
El trabajo de búlder es la manera más específica de desarrollar esa cualidad, a la vez que desarrollan la técnica. Debe ser adaptado a la experiencia del escalador y con una consciente supervisión de la técnica. Elige presas adecuadas y evita vicios tan lesivos para las poleas como arquear en exceso.
Ninguna otra actividad somete a tanto estrés las estructuras de los dedos como la escalada. Por tanto, es fundamental tener unos buenos hábitos de cuidado. Tienes algunos ejemplos en el artículo sobre el cuidado de los dedos.
Si quieres investigar más sobre lesiones en los dedos de jóvenes escaladores, echa una lectura a las referencias del artículo.
LOS PIES DE GATO EN NIÑOS ESCALADORES
Cabe remarcar la importancia de usar unos pies de gato adecuados a esa edad. Aún en crecimiento, los pies sufrirán malformaciones si se abusa de un modelo demasiado agresivo o ajustado.
Es importante usar unos pies de gato que no afecten a su desarrollo.
El entrenador deberá informar a los escaladores sobre este peligro, además de crearles el hábito de quitarse los pies de gato en los descansos y entre escaladas.
Háblales de los beneficios de andar descalzos el máximo tiempo posible para contrarrestar los daños ocasionados. Si las instalaciones lo permiten, una idea es hacer los ejercicios destinados al acondicionamiento y los estiramientos sin ningún calzado. Si no, al menos utilizar uno tipo minimalista.
EL ENTRENAMIENTO COMPENSATORIO
Es fundamental ir realizando un trabajo compensatorio. Éste irá ganando importancia conforme vaya aumentando la especificidad de los entrenamientos.
Ejercicios multiarticulares, haciendo énfasis en la zonas más problemáticas. Incide sobre los hombros, el pecho, tren inferior, las muñecas y antebrazos. El TRX puede ser una herramienta muy interesante.
Que no falte el entrenamiento compensatorio y de buen desarrollo postural.
No olvides un trabajo del core para optimizar la escalada y beneficiar la salud postural. Aplica variedad de ejercicios y de intensidades.
DESARROLLO Y ENTRENAMIENTO SEGÚN LA EDAD
El entrenamiento dirigido a jóvenes y niños no es la versión ligera del de los adultos. En su lugar, tiene una características propias (Martin, Nicolaus, Ostrowski y Rost, 2004):
- Carácter prospectivo. Es decir, se genera una base para momentos futuros más exigentes.
- El rendimiento actual no es la prioridad, sino cumplir las etapas de formación.
Mientras que en la edad adulta unos cuantos años apenas se notan, entre los niños ocurre lo contrario. Por tanto, un grupo demasiado heterogéneo puede suponer un problema a la hora de organizar las sesiones de entrenamiento.
La mayoría de las veces, el escalador estará a expensas de las instalaciones disponibles. Un material adecuado y variado le permitirá una progresión más gradual.
Las siguientes directrices deberán tenerse en cuenta siempre junto a la edad de entrenamiento y experiencia escalando de los menores.
Pero una cualidad que no puede faltar es la agilidad. Ya que es una capacidad que empeora con la edad, trabajarla junto a una correcta percepción del equilibrio será algo a priorizar en estas edades.
El entrenamiento dirigido a jóvenes y niños no es la versión light del de los adultos, sino que tiene una características propias

EDAD PREESCOLAR: 3 A 6-7 AÑOS
Lo que más les motiva es jugar. Los ejercicios deben ir enfocados para estimular la creatividad y el conocimiento del propio cuerpo. El acondicionamiento físico llegará mediante la diversión, de manera natural.
Estimula la creatividad y el control motor a través de la diversión.
PRIMERA EDAD ESCOLAR: 6-7 A 10 AÑOS
Momento muy favorable para el aprendizaje motor y de nuevas habilidades. La práctica de distintos deportes será muy beneficiosa. Por ejemplo, la natación le aportará la habilidad de moverse en el medio acuático a la vez que promueve un desarrollo físico más compensado.
Robyn Erbesfield-Raboutou siempre dice que una infancia dedicada a la gimnasia es la mejor base para ser un buen escalador; algo que comprobaron A. Coelho y col. (IRCRA 2022), junto a la danza.
Combinar diferentes deportes es una gran opción a estas edades.
Lo mejor es que escalen todo lo posible. Se pueden plantear ejercicios a modo de juego para que se diviertan a la vez que trabajen la técnica (énfasis en los pies). Escalar con una pelota de tenis en una mano, escalar sin manos o en parejas, agarrados de una mano, pueden servir de ejemplos.
El principio de la multilateralidad señala que el entrenamiento debe orientarse hacia el desarrollo simultáneo de todas las capacidades y habilidades motrices. Así formará una base que permita la correcta especialización junto a un desarrollo armonioso del cuerpo.
El entrenamiento específico de fuerza, como tal, sigue sin ser necesario. Sin embargo, tiene sentido empezar a realizar un trabajo de condicionamiento general y compensatorio para garantizar su correcto crecimiento. Las opciones serán:
- Ejercicios multiarticulares al final de las sesiones o en los días de descanso. Ejercicios calisténicos, con el propio peso corporal, centrados en el gesto de empujar, en el core y el tren inferior. A ser posible, en grupo y a modo de juegos.
- Combinar la escalada con otra actividad deportiva. Una gran opción para desarrollar sus habilidades. Cuanta más variedad, mejor.
Puede ser un buen momento para empezar con el entrenamiento mental y a lidiar con el miedo a las caídas. Invitarles a soltarse y dejarse caer desde la reunión de las vías (o una zona segura), con la cuerda en top-rope y con un recorrido pequeño.
SEGUNDA EDAD ESCOLAR: 10 A 12 AÑOS
Momento para asentar la futura maestría motriz. La relación entre el peso y la fuerza, y la movilidad articular, son muy positivas. Para evaluar las habilidades técnicas y tácticas puedes usar la herramienta de evaluación de las habilidades de los escaladores deportivos.
Si tiene buena técnica y suficiente experiencia, puede empezar a entrenar fuerza con el propio peso.
Si la base técnica es buena, y cuenta con experiencia entrenando, podría empezar a entrenar la fuerza con el propio peso. Es factible ir introduciendo, de forma gradual, ejercicios más específicos del desarrollo de una fuerza transferible al medio vertical, como las dominadas. Sin embargo, aún conviene priorizar la escalada en sí como el mejor método para desarrollar la fuerza funcional.
Al ganar especificidad, el entrenamiento compensatorio cobra importancia. El trabajo de hombros, pecho, core, manguito de los rotadores,… Un core fuerte y estable proporciona equilibrio y conecta el tronco con sus extremidades, ayudando a prevenir futuras lesiones.
Hasta los 12 años, la capacidad para desarrollar una respuesta metabólica adaptativa al entrenamiento especifico es reducida. Sin embargo, tienen gran habilidad para el desarrollo motor. Por tanto, el énfasis del entrenamiento debe ser en escalar con aumentos en el volumen y la variedad de los recorridos. Se busca mejorar la fluidez y la eficiencia mecánica de la técnica, en vez de aumentar la intensidad.
Según Udo Neumann, los ejercicios deben desafiar sus sentidos cinestésicos (propioceptores, mecanorreceptores, aparatos visuales y vestibulares), ayudar a aumentar el rango de movimiento (ROM) y mejorar el movimiento y la postura. Los ejercicios multiarticulares y multiplanares desarrollan la coordinación, el equilibrio y la fuerza.
El coach alemán recomienda aprovechar la ventana de oportunidad que ofrecen estas edades para trabajar la agilidad y la velocidad, aptitudes que en la edad adulta se vuelven complicadas de mejorar.
En la etapa prepuberal, los niños tienen ya el 90% de sus capacidades mentales futuras. Por tanto, Alfredo Irurtia recomienda «hipertrofiar el neocortex». Es decir, proponerles problemas complejos que les hagan pensar.
Son varios los autores que también enfatizan la importancia de entrenar la flexibilidad. Una buena opción es acabar las sesiones con un trabajo compensatorio y unos 15 minutos de estiramientos como vuelta a la calma (en este artículo tienes pruebas para medir la movilidad específica para escalada).
PUBERTAD: 11-12 A 14-15 (PRIMERA FASE PUBERAL)
Las chicas suelen llegan antes que los chicos a la pubertad. Es un momento crítico en el que el rendimiento decae por varios factores. Entre ellos, una peor fuerza relativa al peso, además de las dificultades sociales y psíquicas de estos años. Unido a un aumento en la intensidad y frecuencia de los entrenamientos, hace que sea una etapa delicada.
Su fuerza y propiocepción van detrás del rápido desarrollo físico.
Continúa progresando los ejercicios que has ido usando para la fuerza más específica, sin demasiado volumen ni intensidad. El rápido desarrollo físico a esas edades hace necesario trabajar el acondicionamiento físico y las capacidades coordinativas. Su propiocepción debe ir adaptándose conforme crecen, a la vez que el acondicionamiento físico ayudará a adaptar la fuerza relativa a tal ganancia de tamaño.https://www.instagram.com/p/BPX5KS2hsoS/embed/?cr=1&v=14&wp=675&rd=https%3A%2F%2Fwww.pasoclave.com&rp=%2Fentrenamiento-ninos-adolescentes-escalada%2F#%7B%22ci%22%3A0%2C%22os%22%3A914%2C%22ls%22%3A819.7000000476837%2C%22le%22%3A845.9000000953674%7D
Aún así, usar pesas y herramientas para entrenar fuerza va ganando lugar. Las más estresantes aún deben quedar fuera. Sin embargo, según E. Hörst, ya podrían empezar a experimentar ascendiendo por la escalera del campus board apoyando los pies. También pueden empezar a probar suspensiones de presas grandes y no lesivas. Ese tipo de ejercicios deben realizarse bajo la presencia atenta del entrenador, y a baja frecuencia, intensidad y volumen.
Es importante ser conscientes, evitar las cargas excesivas sobre los dedos y promover una escalada variada.
ADOLESCENCIA: 13-14 A 18-19 (SEGUNDA FASE PUBERAL)
De nuevo, el sexo femenino llega antes a esta fase de crecimiento. El desarrollo óseo casi ha finalizado. El sistema nervioso se encuentra en un punto óptimo para aprender y automatizar procesos motores. Sin embargo, el entrenamiento de fuerza debe seguir incidiendo más sobre el volumen que sobre la intensidad. Es decir, buscando una hipertrofía más sarcoplasmática que sarcomérica.
Aún no se recomiendan los ejercicios dinámicos ni potencialmente lesivos.
Ese gran desarrollo, conocido como el estirón, implica un cambio en las medidas, brazos de palanca y peso corporal. Por lo tanto, el joven tendrá que re-aprender muchas de las habilidades que tenía consolidadas.
Faigenbaum y col. (2012) mostraron la utilidad del entrenamiento pliométrico en niños entre 12 y 15 años. Resulta una forma interesante de aumentar su fuerza sin sufrir lesiones.
El entrenamiento de suspensiones sobre tabla multipresas irá ganando intensidad. Lo mismo al realizar campus board. Pueden comenzar a escalar sin pies en el muro de búlder sobre buenas presas, adecuadas para ello. Sin embargo, Hörst aún recomienda mantener a ralla los dinámicos y ejercicios más potencialmente lesivos.
Macleod recomienda «sólo escalar» hasta los 16,5 años. Después, añadir las suspensiones hasta los 18-20 años, que entrarían el resto de herramientas, como el campus board.
Unas radiografías de los huesos de la mano resultarán útiles para conocer su edad biológica. Ante cualquier mínima molestia, frena los ejercicios sospechosos y visita a un especialista.
La adolescencia es una edad delicada. El aumento de peso puede hacerles caer en la tentación de intentar «comer menos» para mejorar el rendimiento. Pero a esas edades, un déficit energético puede afectar la salud y producir trastornos alimentarios.
En el caso de las chicas, hay que informales sobre la triada del atleta, que une un balance energético negativo, la disfunción menstrual y una menor densidad ósea. Una combinación que puede acarrear daños de salud permanentes.
Aunque no existe la triada masculina, no están exentos de peligro. Por desgracia, no es una situación ajena al ámbito de la escalada, que además de afectar la salud empeora el rendimiento.
Es importante crear un ambiente sano entre los jóvenes, en el que estos temas se hablen con naturalidad.
La exigencia en sus tareas diarias (estudios) habrá aumentado, lo que unido a la necesidad de encajar, puede causar ansiedad. Patryk Czermak y col. analizaron los grados de estrés y su capacidad de afrontar los problemas en estudiantes. La simple práctica de la escalada durante 10 semanas redujo los niveles de ansiedad, mejorando el trato diario con las situaciones de estrés.
PRIMERA EDAD ADULTA 18-20 A 30-35 AÑOS
Momento cumbre del desarrollo motor. Ya hay lugar para trabajar otros aspectos específicos de la fuerza, como la fuerza máxima, explosiva o RFD. Es el momento en el que suelen darse los mejores resultados deportivos.
Sin embargo la escalada, al ser un deporte tan técnico, permite seguir progresando a lo largo de los años. Sobre todo, si se realiza una desarrollo con buenas prácticas.
Etapa en la que suelen suceder los mejores resultados deportivos.
Ya se puede empezar a entrenar con lastre y a desarrollar un trabajo más dinámico y estresante sobre el Campus Board. Por supuesto, sólo si el entrenador lo considera necesario y cuenta ya con una amplia experiencia. Si empieza a escalar a esta edad, o no ha tenido la suficiente frecuencia, sus estructuras y tejidos conectivos nos estarán preparados para esa carga (más info en este artículo).
Cabe señalar que no debes olvidar que la escalada es un deporte de habilidad. Prioriza, y nunca dejes de lado, la parte técnica y mental.
ETAPAS DEL ENTRENAMIENTO DE JÓVENES ESCALADORES COMPETITIVOS
J. Martín Miranda (Marvin) plantea otra visión para escaladores que pretenden competir. En vez de por edades, propone las siguientes etapas centradas en los aspectos que se deberían cumplir en la formación de futuros escaladores:
El rendimiento actual no es la prioridad, sino cumplir las etapas de formación.
ETAPARA PRELIMINAR DE PREPARACIÓN
- Respetar la multilateralidad.
- Plantear los entrenamientos como juegos.
- Conviene practicar todas las disciplinas de la escalada (boulder, dificultad y velocidad), pero adaptadas a las particularidades de los niños y sus fases para el desarrollo de las distintas cualidades motrices.
- Debe durar al menos 2 años. Tiempo para fortalecer y crear adherencia.

ETAPA DE ESPECIALIZACIÓN INICIAL
- Dedicada al desarrollo de las habilidades técnicas y motoras, además del conocimiento de las reglas competitivas.
- El escalador se decanta por una disciplina, comenzando la especialización.
- Momento de trabajar la parte mental. Tanto para aumentar la autoestima como para soportar las exigencias de los entrenamientos.
ETAPA DE ESPECIALIZACIÓN AVANZADA
- Se establece la maestría deportiva equivalente a la de los adultos.
- La carga del entrenamiento aumenta, acercándose a la de los mayores.
- Se utilizan herramientas específicas estresantes (suspensiones, campus board), pero sin llegar a la máxima intensidad. Ya que aún no han completado su desarrollo, se utilizarán herramientas (como gomas) para adaptar las cargas.
ETAPA DE PERFECCIONAMIENTO DEPORTIVO
- La duración dependerá de cada escalador, superando en algunos casos la edad de 50 años. Sin embargo, la mayoría la aplicarán entre 4 y 10 años.
- Aunque la adquisición y perfeccionamiento de habilidades son más lentos, es la etapa de máxima creatividad individual.
- La intensidad y el volumen son necesarios para lograr los objetivos; y es normal el uso de herramientas mucho más específicas para trabajar cualidades concretas.
DIFERENCIA ENTRE SEXOS
Aunque suelen haber algunas diferencias entre sexos, lo mejor será que escalen y entrenen juntos. A destacar que las niñas maduran más rápido y que los niños tienen mayor fuerza en el tren superior, sin diferencias en el inferior.
Sin embargo, en la edad adulta sí que puede interesar optimizar el entrenamiento de las escaladoras.
LA IMPORTANCIA DEL ENTRENADOR
Considero fundamental la presencia de un entrenador que sepa cómo tratar a los niños. Su figura es más importante de lo que, en principio, pueda parecer.
- En sus manos está el futuro del niño como atleta. Debe mantenerlo motivado, para que en los momentos más difíciles siga comprometido con la escalada. De él depende que se conviertan en escaladores.
- Es también responsable del correcto desarrollo futuro. No debe basar su estrategia en objetivos cercanos y ganar competiciones. Mejor trabajar en la correcta asimilación y desarrollo de las facultades potenciales de cada joven escalador. Si lo hace bien, los resultados futuros llegarán.
Es responsabilidad del entrenador el desarrollo físico y como escalador de cada niño.
A estas edades, el entrenador debe tener cierta faceta psicológica. Reconocer la personalidad de cada niño, crear un ambiente agradable y fomentar las relaciones entre los jóvenes son algunas de las tareas extras que deberá realizar.
El coach debe tener cierta faceta psicológica para reconocer la personalidad de cada niño, crear un ambiente agradable y fomentar las relaciones.
Fijarse con qué postura se enfrentan a una vía: «encorvados y vencidos» o «firmes y vencedores». Eliminar el «no puedo» y el «imposible» de sus vocabularios en las clases.
Fundamental también la delicadeza en el momento de corregirles. Debe haber una buena conexión y relación con cada integrante del grupo.
Evita la figura autoritaria y practica el descubrimiento guiado. Los aprendizajes de movimiento quedarán mejor si llegan por sí mismos. Tu función no es darle la solución, sino crear las condiciones para que el descubrimiento tenga lugar.
«Proporcionar las condiciones adecuadas en el entrenamiento de escalada comienza con la evaluación, seguida de la selección de ejercicios y el diseño de un entrenamiento significativo mediante la creación de desafíos, por ejemplo, estableciendo rutas» – Udo Neumann.
Practica el descubrimiento guiado. Tu papel no es darles la solución, sino crear las condiciones para que lleguen por sí mismos.
Y, sobre todo, antes que enseñarles a ganar, deberás mostrarles cómo tratar con la frustración. La escalada, aún más si se compite, exige humildad y motivación intrínseca. Se debe disfrutar el camino, restando importancia a los resultados.
Igualmente, la mayoría de entrenadores sólo se limitarán en las prácticas relacionadas directamente con la escalada. Son entonces sus seres cercanos, sobre todo los padres, los que deben enseñarles sobre nutrición, recuperación y manejo de lesiones.
IMPARTIR BUENOS HÁBITOS DEPORTIVOS
Del entrenador dependerá que los jóvenes escaladores aprendan buenas costumbres.
- Conocimientos sobre el calentamiento adecuado al inicio de cada sesión.
- La importancia de los estiramientos, el trabajo de movilidad y el compensatorio.
- Cómo comportarse en un rocódromo, en los sectores de escalada y en la naturaleza.
- Prevalecer la técnica por encima de la fuerza bruta.
- Enseñarles distintas técnicas de visualización deportiva.
- No deberían abusar del uso del esparadrapo, pues podría estar obstruyendo las adaptaciones de los tejidos blandos al entrenamiento.
- Usar un tamaño adecuado de pies de gato para evitar deformaciones.
Dave MacLeod indica que a esas edades, lo principal es desarrollar un pensamiento crítico. Poner en duda lo que hacen los demás y buscar sus propios métodos. Aprender de libros y entrenadores cuanto antes le allanará el camino, alejándole de las lesiones y de la mediocridad.
En esas etapas es difícil distanciarse de lo que hacen los colegas. Da igual el rato que lleven entrenando en el roco, que si llega uno y propone un concurso de lances, de seguro que se apuntan. Esto unido a que tienen mucho tiempo libre en épocas concretas, como vacaciones, hace que las lesiones puedan aumentar.
Por eso, es importante concienciar sobre el calentamiento y conocer el orden de las sesiones. El objetivo es llegar a ser capaces de auto-entrenarse y superar los futuros problemas que se vayan encontrando.
¿CUÁL ES LA MEJOR CANTIDAD DE ENTRENAMIENTO PARA ADOLESCENTES Y NIÑOS ESCALADORES?
La cantidad adecuada de entrenamiento, dependerá de la programación diseñada por el entrenador. 2 o 3 días a la semana parece ser lo más adecuado para los más pequeños, que simplemente irán a jugar escalando.
Conforme vayan creciendo, se puede añadir un cuarto día de escalada en roca o en algún rocódromo no habitual. Así se podrá trabajar la escalada a vista y probar nuevas presas y movimientos. Es una forma de seguir motivados y engancharse con el deporte.
En principio, 2 o 3 días de entrenamiento a la semana serán suficientes para los peques, y otro más cuando crezcan, dedicado a la roca.
PRINCIPIOS DEL ENTRENAMIENTO PARA MENORES
Faigenbaum y col. (2016) aportan una serie de principios para el entrenamiento de fuerza para niños. Entre ellos, el principio de progresión, de regularidad, sobrecarga, creatividad, disfrute, socialización y supervisión.
- PRINCIPIO DE PROGRESIÓN: Las demandas del entrenamiento deben ir creciendo gradualmente. Se puede aumentar la intensidad, el volumen o la dificultad técnica con ejercicios más complejos.
- PRINCIPIO DE REGULARIDAD: Para conseguir unos avances a largo plazo hay que entrenar de forma constante durante la infancia y adolescencia.
- PRINCIPIO DE SOBRECARGA: Cada estímulo debe ser mayor conforme el cuerpo se habitúa.
- PRINCIPIO DE CREATIVIDAD: La imaginación y el ingenio optimizan las adaptaciones producidas por el entrenamiento, además de mejorar la adherencia y motivación. Como señala Juanje Ojeda en su entrevista, la diversión crea un entorno óptimo para desarrollar nuevas facultades.
- PRINCIPIO DE DISFRUTE: Se basa en un equilibrio entre habilidad y desafío. Si el programa es demasiado avanzado o fácil, no se entrará en la zona de flujo y decae la motivación.
- PRINCIPIO DE SOCIALIZACIÓN: Trabajar en equipo, hacia un objetivo común, mejorará el rendimiento general de los integrantes. Es labor de los entrenadores propiciarlo con los ejercicios y ambiente adecuado.
- PRINCIPIO DE SUPERVISIÓN: La seguridad y la eficacia del programa aumentarán bajo una supervisión cualificada y activa.
RECOMENDACIONES PRÁCTICAS DEL ENTRENAMIENTO A MENORES
- Variabilidad frecuente para que no se aburran.
- Progresar el entrenamiento, pero aplicando la mínima dosis efectiva.
- Adaptar el entorno e instalaciones a sus medidas, y que resulten seguras.
- Evitar presas lesivas y movimientos o ejercicios dinámicos.
- Trabajar la técnica por encima de todo.
- No repetir demasiadas veces seguidas un mismo movimiento.
- Empieza pensando «qué» quieres trabajar en cada sesión, y de allí te surgirá el «cómo».

SEGUIMIENTO DE LOS PROGRESOS DE LOS JÓVENES ESCALADORES
A nivel de medidas generales, no específicas de la escalada, la tesis de J. Fernández propone el seguimiento de los menores a través de las siguientes pruebas físicas:
- Test de dinamometría de la presión manual.
- Lanzamiento del balón de baloncesto.
- Test de salto horizontal.
A estos pueden añadirse unas pruebas más específicas de la escalada:
- Número máximo de dominadas.
- Tiempo máximo de suspensión de un agarre no estresante.
- Tiempo máximo de plancha abdominal (o algún otro para testear la zona del core)
Para sacar más ideas sobre posibles tests, puedes leer estos artículos:
- Batería de tests para medir el rendimiento en escalada.
- Validación de pruebas físicas realizadas en 25 estudios para predecir el nivel y progresión del escalador.
- CM-PAT, batería de pruebas para medir las habilidades técnicas de escaladores.
Aunque lo ideal sería reducir al mínimo los tests específicos, y ser capaz de valorar las necesidades durante las propias sesiones.
NUTRICIÓN PARA JÓVENES ESCALADORES
Sería conveniente que los padres tuvieran unos conceptos básicos de las necesidades de sus hijos. A esa edad y con elevado desgaste físico, el gasto calórico será alto.
De modo básico:
- Que consuman suficientes proteínas. En época de crecimiento son determinantes para el desarrollo de los tejidos y la síntesis de las hormonas.
- Una dieta variada con abundantes nutrientes de origen animal y vegetal.
- A esa edad su sensación de sed aún no está desarrollada. No debería faltar la presencia de agua o bebidas deportivas durante los entrenamientos.
- No haría falta ir pesando cada comida. Una simple concienciación sobre los beneficios de la comida real y natural frente a los ultraprocesados y comida basura debería ser suficiente.
- Estar atentos ante posibles desordenes alimentarios. En esas etapas, un déficit energético mantenido puede causar daños en su desarrollo.
Te comparto este interesante reportaje sobre cómo puede afectar el mundo de la competición a los jóvenes deportistas:

Y este documental sobre como las jóvenes promesas de la escalada (tiene ya un tiempo, y actualmente son los representantes nacionales en las competiciones internacionales) ven escalar como algo divertido, pero a la vez que les supone bastante compromiso:

CONCLUSIONES
Con respecto al entrenamiento de los niños, no olvides que no sirve adaptar el de un adulto. El cuerpo en edad de crecimiento tiene unas características que le hacen requerir de una adaptación exhaustiva.
El entrenamiento a esas edades debe priorizar el desarrollo armónico y el rendimiento futuro sobre el presente. El obejtivo es crear una base para que el escalador pueda prolongar su madurez deportiva, desarrollando por muchos años la actividad.
Se debe priorizar el desarrollo armónico y el rendimiento futuro sobre el presente, creando una base para que el escalador pueda prolongar su madurez deportiva por muchos años.
Hay cierto debate sobre si es mejor hiper-especializar desde niños o priorizar un desarrollo sano. La ciencia indica que practicar diferentes actividades ayudará a un crecimiento más armónico, trabajando agilidad y el equilibrio. Ya tendrán tiempo de especializarse en un deporte concreto. De hecho, no existe consenso sobre la mejor edad para la especialización en escalada.
Es importante que los niños se diviertan y vean la escalada como un juego. Además de la función de coach del entrenador, que debería ser empático con sus deportistas, y promover un buen ambiente. Para formaciones de iniciación, tienes una herramienta para evaluar la fase de «escalador principiante de deportiva» y esta otra «para boulder».
No hay que temer al entrenamiento de fuerza. Simplemente, debe adaptarse a la etapa y edad del deportista. Pero la base siempre debería ser una buena técnica.
Dinamizar las caídas es importante. Al asegurar a niños, debido a la diferencia de peso, resulta más complicado. Este artículo te explica cómo hacerlo de manera correcta.
La práctica deportiva es beneficiosa a cualquier edad. Además, la proliferación de los rocódromos ha convertido la escalada indoor es un deporte accesible, social y adecuado para todos los públicos.
Los fines de semana se llena de niños jugando entre sus presas. Por las tardes, jóvenes estudiantes comparten con escaladores más experimentados los turnos para escalar. Es un ambiente agradable y desestresante, de relaciones sociales y buenos hábitos. Además, es una buena puerta de entrada para la escalada en roca, y todo lo que aporta.
Gracias por compartir, y ¡a disfrutar de la escalada!
Artículo publicado en PasoClave.com el 15 de febrero de 2019 y actualizado el 22 de julio de 2022.
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REFERENCIAS
- Apuntes ICNS «Ciencia del Entrenamiento y Rehabilitación de Lesiones». 2017.
- Schöffl, Volker & Schöffl, Isabelle. (2007). Finger pain in rock climbers: Reaching the right differential diagnosis and therapy. The Journal of sports medicine and physical fitness. 47. 70-8 (link).
- Badillo, Juan José González, y Juan Ribas Serna. Bases de la programación del entrenamiento de fuerza. Inde, 2018 (link).
- Faigenbaum, Avery D., et al. «The effects of strength training and detraining on children.» Journal of strength and Conditioning Research 10 (1996): 109-114 (link).
- Viru, Atko, et al. «Critical periods in the development of performance capacity during childhood and adolescence.» European Journal of Physical Education 4.1 (1999): 75-119 (link).
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- Mikel Izquierdo y Javier Ibañez (2012). Crecimiento y Maduración del Deportista Joven. Aplicación Para el Desarrollo de la Fuerza. PubliCE Premium. A partir del Crecimiento y maduración del deportista joven: aplicación para el desarrollo de la fuerza. Mikel Izquierdo y Javier Ibáñez Santos . Nafarroako Kirol eta Gazteriaren Institutua = Instituto Navarro de Deporte y Juventud. ISBN: 84-235-2027-7 (link).
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- Faigenbaum, Avery D. Ed.D., CSCS, FACSM; McFarland, James E. Ed.M., CSCS RESISTANCE TRAINING FOR KIDS, ACSM’s Health & Fitness Journal: September/October 2016 – Volume 20 – Issue 5 – p 16-22 doi: 10.1249/FIT.0000000000000236 (link).
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- J. Martín Miranda. «La formación del rendimiento a largo plazo». 2010 (link).
Arena y Sueño.
…unos días antes de la Navidad.
Sigrid cumplió los doce en mayo, y con la edad le llegó esa claridad cruel que tienen las que dejan de ser niñas o eso creen, o eso les imponen. A esa edad, el mundo deja de ser un lugar mágico para convertirse en una sucesión de discusiones, horarios y decepciones. Miraba a su padre, que arrastraba los pies por el pasillo, y sentía una mezcla de lástima y reproche.
—Papá, no pongas el árbol —dijo ella una tarde de diciembre, mientras masticaba un chicle con desgana adolescente—. Ya sabemos de qué va el truco. No pierdas el tiempo.
Luis se detuvo con una caja de cartón llena de espumillón rojo brillante. La miró por encima de sus gafas de lectura. Tenía esa mirada de los que han visto demasiadas fronteras y demasiados naufragios, demasiados derrapes.
—En esta casa se pone el árbol, Sigrid —respondió él con una voz que no admitía réplica—. No por el árbol en sí, sino por lo que representa. Uno no se rinde ante el invierno solo porque haga frío.
Llegó enero con un viento afilado que cortaba las esquinas de las casas del pueblo. Sigrid, parapetada tras la pantalla de su móvil, observaba los preparativos de su padre con el cinismo de un oficial de aduanas. Luis estaba desplegando una estrategia minuciosa. No era solo comprar regalos; era algo más profundo. Era una guerra de guerrillas contra el desencanto de su hija.
Decidió que la magia no podía entregarse de golpe. El asedio debía ser lento.
La primera noche, el 3 de enero, Sigrid encontró una pluma de ave sobre su almohada. No era una pluma de paloma urbana, sucia y gris. Era una pluma larga, teñida de un azul cobalto que parecía retener la luz de otra parte del mundo.
—¿Y esto? —preguntó ella en el desayuno, dejando la pluma sobre la mesa con gesto de sospecha. —Parece que los exploradores ya están cerca —dijo Luis sin levantar la vista de la tablet, donde Asimov debatía con Demerzel—. A veces se les caen cosas cuando saltan por los tejados.
Sigrid resopló. «Qué infantil», pensó. Pero guardó la pluma en su estuche.
La segunda noche, el ambiente en la casa cambió. Luis había apagado las luces principales y solo quedaba el brillo mortecino de las guirnaldas. Sigrid se despertó a medianoche por un ruido: el tintineo de algo metálico contra el suelo del pasillo.
Salió de su habitación con sigilo de infante de marina. En el salón, no vio a nadie, pero el aire olía de forma distinta. Olía a mirra, a cuero viejo y a camino polvoriento. En el centro de la mesa, había un puñado de arena fina, dorada, que no pertenecía al parque del barrio. Junto a la arena, una moneda de cobre desgastada con inscripciones que ella no supo leer.
Al día siguiente, en el colegio, Sigrid no se unió a las burlas de sus amigas sobre «lo que los padres compran en Amazon o en el Temu». Se quedó callada, tocando la moneda en su bolsillo. Empezaba a sospechar que su padre se estaba tomando demasiadas molestias. ¿De dónde había sacado esa arena? ¿Dónde se conseguía una moneda así?
—Es un buen truco, papá —le dijo esa tarde—. Pero sigue siendo un truco.
Luis la miró con una seriedad que le heló la sangre.
—La vida es un truco, Sigrid. La diferencia es si decides disfrutar de la función o si prefieres ser el que mira debajo del escenario para encontrar el polvo. Elige bien, porque una vez que ves el polvo, ya no puedes volver a ver la magia.
Llegó la noche del 5 de enero. Luis no fue a la cabalgata. Se quedó en casa, preparándose como quien prepara una defensa desesperada en una trinchera olvidada.
Sigrid fingió dormir, pero lo escuchaba todo. Escuchaba el roce de las botas de su padre, el murmullo de sus movimientos. Pero entonces, ocurrió algo que no estaba en el guion. Escuchó un golpe seco afuera, en la terraza, y un sonido de aire desplazado, como si un animal enorme hubiera batido las alas cerca de su ventana.
Se levantó de la cama, el corazón galopándole en las costillas. Vio a su padre en el salón. Estaba de espaldas, frente a la ventana abierta por donde entraba el frío glacial.
—Papá… ¿Qué pasa?
Él se giró. Tenía el rostro cansado, como si hubiera arrastrado un piano montaña arriba.
—Están aquí, Sigrid. Y no quieren entrar porque dicen que en esta casa ya no hay sitio para ellos. Dicen que las puertas están cerradas por dentro.
Sigrid miró los zapatos. No había regalos. Solo había un par de cuencos vacíos y una carta escrita a mano, con una caligrafía que no era la de su padre. Era una letra antigua, elegante, que parecía trazada con una espada.
Sigrid leyó la carta. No hablaba de juguetes ni de buen comportamiento.
La carta decía:
«A la joven Sigrid, que cree que saberlo todo es lo mismo que entenderlo todo. El mundo es mucho más grande que tus dudas. No nos busques en las tiendas, búscanos en el corazon de los que se rompen la espalda para que tú sigas mirando a las estrellas».
Comprendió que su padre no estaba intentando engañarla. Estaba intentando salvarla. Estaba ofreciéndole su propia fatiga, su propio esfuerzo y sus escasos recursos para construir un puente hacia lo sublime. Entendió que la magia no eran tres reyes de Oriente; la magia era el amor de quien se negaba a dejar que su hija se volviera cínica antes de tiempo.
Sigrid no dijo: «Te pillé». No dijo: «Esa seda es de tu bufanda vieja».
En lugar de eso, se acercó a su padre y lo abrazó con una fuerza que él no esperaba.
—Los he visto, papá —dijo con la voz quebrada—. He visto una sombra púrpura saltar por el balcón. Tenías razón. Están aquí.
Por un momento, el hombre cansado volvió a ser el héroe de la casa. Las luces del alba se asomaron por la ventana y empezaron a teñir el paseo marítimo de un gris perla.
Ese año no hubo grandes cajas bajo el árbol, pero Sigrid recibió la lección más importante de su vida:
Que las pasiones humanas son un misterio, y a los niños les pasa lo mismo que a los mayores. Los que se dejan llevar por ellas no pueden explicárselas, y los que no las han vivido no pueden comprenderlas.

El Cometa 3I/Atlas
- OverviewComet 3I/ATLAS is the third known object from outside our solar system to be discovered passing through our celestial neighborhood. Astronomers have categorized this object as interstellar because of the hyperbolic shape of its orbital path. (It does not follow a closed orbital path about the Sun.) When the orbit of 3I/ATLAS is traced into the past, the comet clearly originates from outside our solar system.
Comet 3I/ATLAS poses no threat to Earth and will remain far away. The closest it will approach our planet is about 1.8 astronomical units (about 170 million miles, or 270 million kilometers). 3I/ATLAS will reach its closest point to the Sun around Oct. 30, 2025, at a distance of about 1.4 au (130 million miles, or 210 million kilometers) — just inside the orbit of Mars.
The interstellar comet’s size and physical properties are being investigated by astronomers around the world. 3I/ATLAS should remain visible to ground-based telescopes through September 2025, after which it will pass too close to the Sun to observe. It will reappear on the other side of the Sun by early December 2025, allowing for renewed observations - DiscoveryThe NASA-funded ATLAS (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System) survey telescope in Rio Hurtado, Chile, first reported observations to the Minor Planet Center of comet 3I/ATLAS on July 1, 2025. Since the first report, observations made before the discovery were gathered from the archives of three different ATLAS telescopes around the world and Caltech’s Zwicky Transient Facility at the Palomar Observatory in San Diego County, California. These “pre-discovery” observations extend back to June 14, 2025.
How this comet got its name: Comets are generally named for their discoverer(s), in this case the ATLAS survey team. The letter “I” is for “interstellar,” indicating that this object came from outside our solar system. It’s the third known interstellar object, hence the “3” in the name.Read more about NASA’s discovery of comet 3I/ATLAS
This animation shows the observations of comet 3I/ATLAS when it was discovered on July 1, 2025. The NASA-funded ATLAS survey telescope in Chile first reported that the comet originated from interstellar space.ATLAS/University of Hawaii/NASA - NASA Assets Observing Comet 3I/ATLASNASA’s Hubble Space Telescope captured this image of interstellar comet 3I/ATLAS on July 21, 2025, when the comet was 277 million miles from Earth. Hubble revealed a teardrop-shaped cocoon of dust coming off of the comet’s solid, icy nucleus. Because Hubble was tracking the comet moving along a hyperbolic trajectory, the stationary background stars are streaked in the exposure. Hubble’s continuing observations allow astronomers to more accurately estimate the size of the comet’s nucleus. Observations as of Aug. 20, 2025, indicate that the upper limit on its diameter is 3.5 miles (5.6 kilometers), though it could be as small as 1,444 feet (440 meters) across.
NASA assets that are planning to gather observations of 3I/ATLAS include: Hubble, Webb, TESS, Swift, SPHEREx, Perseverance Mars rover, Mars Reconnaissance Orbiter, Curiosity rover, Europa Clipper, Lucy, Psyche, Parker Solar Probe, PUNCH, and ESA/NASA’s SOHO and Juice.
Check back here for observations, schedules, or any additional NASA assets, as that information becomes available.








NASA Assets Observing Comet 3I/ATLASNASA’s Hubble Space Telescope captured this image of interstellar comet 3I/ATLAS on July 21, 2025, when the comet was 277 million miles from Earth. Hubble revealed a teardrop-shaped cocoon of dust coming off of the comet’s solid, icy nucleus. Because Hubble was tracking the comet moving along a hyperbolic trajectory, the stationary background stars are streaked in the exposure. Hubble’s continuing observations allow astronomers to more accurately estimate the size of the comet’s nucleus. Observations as of Aug. 20, 2025, indicate that the upper limit on its diameter is 3.5 miles (5.6 kilometers), though it could be as small as 1,444 feet (440 meters) across.
NASA assets that are planning to gather observations of 3I/ATLAS include: Hubble, Webb, TESS, Swift, SPHEREx, Perseverance Mars rover, Mars Reconnaissance Orbiter, Curiosity rover, Europa Clipper, Lucy, Psyche, Parker Solar Probe, PUNCH, and ESA/NASA’s SOHO and Juice.
Check back here for observations, schedules, or any additional NASA assets, as that information becomes available.

Image: NASA, ESA, David Jewitt (UCLA); Image Processing: Joseph DePasquale (STScI)
team of astronomers has taken the sharpest-ever picture of the unexpected interstellar comet 3I/ATLAS using the crisp vision of NASA’s Hubble Space Telescope. Hubble is one of many missions across NASA’s fleet of space telescopes slated to observe this comet, together providing more information about its size and physical properties. While the comet poses no threat to Earth, NASA’s space telescopes help support the agency’s ongoing mission to find, track, and better understand near-Earth objects.
Hubble’s observations allow astronomers to more accurately estimate the size of the comet’s solid, icy nucleus. The upper limit on the diameter of the nucleus is 3.5 miles (5.6 kilometers), though it could be as small as 1,000 feet (320 meters) across, researchers report. Though the Hubble images put tighter constraints on the size of the nucleus compared to previous ground-based estimates, the solid heart of the comet presently cannot be directly seen, even by Hubble. Observations from other NASA missions including the James Webb Space Telescope, TESS (Transiting Exoplanet Survey Satellite), and the Neil Gehrels Swift Observatory, as well as NASA’s partnership with the W.M. Keck Observatory, will help further refine our knowledge about the comet, including its chemical makeup.
Hubble also captured a dust plume ejected from the Sun-warmed side of the comet, and the hint of a dust tail streaming away from the nucleus. Hubble’s data yields a dust-loss rate consistent with comets that are first detected around 300 million miles from the Sun. This behavior is much like the signature of previously seen Sun-bound comets originating within our solar system.
The big difference is that this interstellar visitor originated in some other solar system elsewhere in our Milky Way galaxy.
3I/ATLAS is traveling through our solar system at a staggering 130,000 miles (209,000 kilometers) per hour, the highest velocity ever recorded for a solar system visitor. This breathtaking sprint is evidence that the comet has been drifting through interstellar space for many billions of years. The gravitational slingshot effect from innumerable stars and nebulae the comet passed added momentum, ratcheting up its speed. The longer 3I/ATLAS was out in space, the higher its speed grew.
“No one knows where the comet came from. It’s like glimpsing a rifle bullet for a thousandth of a second. You can’t project that back with any accuracy to figure out where it started on its path,” said David Jewitt of the University of California, Los Angeles, science team leader for the Hubble observations.
The paper will be published in The Astrophysical Journal Letters. It is already available on Astro-ph.
New Evidence for Population of Wandering Space Relics
“This latest interstellar tourist is one of a previously undetected population of objects bursting onto the scene that will gradually emerge,” said Jewitt. “This is now possible because we have powerful sky survey capabilities that we didn’t have before. We’ve crossed a threshold.»
This comet was discovered by the NASA-funded Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System (ATLAS) on July 1, 2025, at a distance of 420 million miles from the Sun. ATLAS is an asteroid impact early warning system developed by the University of Hawai’i.
In the meantime, other NASA missions will provide new insight into this third interstellar interloper, helping refine our understanding of these objects for the benefit of all. 3I/ATLAS should remain visible to ground-based telescopes through September, after which it will pass too close to the Sun to observe, and is expected to reappear on the other side of the Sun by early December.
La decadencia es vestir fresquito.
«La bermuda, la manga corta, la sandalia, son propias de pueblos no romanizados«
Me veo obligado a interrumpir mis vacaciones tras leer un artículo sobre bermudas. No hablo de censura, sino de irresponsabilidad. Textos como este pueden alborotar a la población y dar a entender a muchos hombres que llevar prendas como las que él describe es algo bueno; y nada más lejos de la realidad. La decadencia es un cincuentón tratando de combatir el calor disfrazado de colegial.
El autor no se conforma con vestir con silencio y culpa sus prendas aniñadas y fresquitas de verano, como un bebote agigantado, sino que intenta convencernos a los demás, para disimular su derrota en la psique colectiva. Como si un hombre en bermudas no tuviera entidad en soledad y, como una gimnasia pueril, tuviera que organizar un ejército de canillas peladas y rodillas al aire.
No es el pantalón corto, que bueno, podría servir para bajar la basura, ir al boxeo o caminar por Pompeya a las doce de la mañana con cierta justificación. Es que las bermudas suelen ser una puerta oscura a la sandalia de tiras y a la camisa de manga corta. Uñas crustáceas y codos rugosos en cualquier esquina, en cualquier terraza, en museos y restaurantes. La temperatura nunca es una excusa. Habría que naturalizar la sudoración, dejar de señalar con el dedo las sobaqueras camachianas, y aprender a vivir con los líquidos naturales del cuerpo, y no dejarnos arrastrar por la bárbara costumbre de ir hecho un fantoche por las preciosas ciudades europeas.

La bermuda, la manga corta, la sandalia, son propias de pueblos no romanizados. De urgencias intelectuales. De egoísmos poco transpirables. Aquí tenemos el lino en las prendas exteriores, el algodón en las íntimas y la lona en el calzado. No es elegancia, es pulcritud, esconder los gemelos rollizos, el pelo ensortijado en las piernas y los pies, ay los pies, ese acantilado del gusto en el que Dios puso en la creación tan poco de su parte.
Estar cómodos no es un posicionamiento de la razón, sino un capricho fáunico. Un alejamiento de la civilización. Más liviana es la desnudez, con su concepción griega y heroica, y no vamos por ahí enseñando nuestros cuerpos. Porque sabemos que somos pasto del tiempo, que nos devora con parsimonia como un búfalo mediterráneo. Vestirnos es luchar contra nuestra fugacidad. Y tenemos que estar preparados para esa batalla.
«La coquetería exige ciertos sacrificios. La ‘cortedad’ es libertad mal entendida»

El señor Montano intenta provocarnos hablando de pichas cortas y complejos mal resueltos. Pero no voy a entrar en ese juego. Él es malagueño como yo y sabemos que las sardinas grandes no sirven para hacer buenos espetos. Que aquí no hablamos de centímetros sino de adecuación y sabrosura.
Y volviendo a las bermudas: no se llamen a engaño. No cedan. Si seguimos la lógica montana, en diez años acabaremos viendo a señores de pelo cano caminando por el centro de Córdoba con chanclas Adidas y bambito.
La coquetería exige ciertos sacrificios. No saldrán en el martirologio por llevar una camisa remangada y un pantalón a la altura del tobillo, ancho, claro, digno, cuando el sol ya se marcha y las señoras estupendas huelen a jazmín y a Nivea. Esas parejas de mujeres hermosas, con vestido suelto y floreado, y ellos con esas pintas, como mis hijos cuando los dejo en la puerta de la escuela de verano.
La cortedad es libertad mal entendida. El mundo siempre fue vaporoso, excesivo e inapropiado.
La dieta militar de tres días para perder peso
Este tipo de dieta militar es la más indicada para ocasiones puntuales, ya que están pensadas para depurar el organismo y bajar volumen en poco tiempo, favoreciendo la quema de grasa.
Dieta militar para perder peso en tres días, ¿dónde tenemos que firmar? Ya sea en invierno o verano –aunque el calor tira más para estas cosas– siempre encontramos el momento en el que nos permitimos más de una licencia a la hora de comer y abusamos además de los cheat meals. Que no cunda el pánico, que hay solución para esos kilos de más que han difuminado un poco tus abdominales y han boicoteado tu six pack.

La dietista y nutricionista Júlia Farré indica que la dieta tiene que percibirse como algo positivo, que te ayudará a sentirte mejor y destaca dos puntos clave: No pasar hambre ya que esto suele desencadenar en un efecto rebote y comer alimentos que te gusten.
La dieta militar es la más indicada para estas ocasiones, ya que este tipo de dietas están pensadas para depurar el organismo y bajar volumen en poco tiempo, por ejemplo en solo tres días. Al final se trata de desinflamar y eliminar todo lo que nuestro organismo digiere de una forma más lenta.
Por cierto, si bien TheMilitaryDiet.com ofrece mucha información, incluida una sección con preguntas frecuentes, un blog y planes de alimentación alternativos para vegetarianos, no se enumeran autores, expertos ni responsables de estas dietas.

Y aunque el nombre implica una conexión militar, la página en realidad no afirma ningún vínculo con las fuerzas armadas. Es decir, no hay ninguna acreditación o ciencia real en la Dieta Militar. El nombre, erróneamente, implica que se ha utilizado para ayudar a los soldados estadounidenses a ponerse en forma rápidamente y que está probado empíricamente. Y no es así.
Duración de la dieta militar para perder peso
Su duración debe ser de 3 días máximo, y con 4 de descanso entre una y otra si se quisiera repetir. Consiste en suprimir las comidas a media mañana y merienda -aunque se puede sustituir por café o infusión-, y en la restricción de determinados tipos de alimentos y calorías de las que podemos prescindir unos días.
Uno de los puntos fuertes que hace que esta dieta resulte interesante de hacer y llevar a cabo es su duración. Tan solo 3 días en los que tendrás que atender las claves de esta dieta militar marcada por una gran ingesta de proteínas y otros alimentos que veremos a continuacion.
Este tipo de dietas también «obliga» a no realizar actividades deportivas, así que la vuelta al gimnasio vas a tener que retrasarla unos días si quieres obtener los resultados esperados al realizar esta dieta. Sin embargo, podrás sustituir tu rutina en el gimnasio por ejercicios cardiovasculares moderados ya sea salir a caminar o montar en bicicleta durante media hora o una hora. Date cuenta que el cardio en ayunas es más que recomendable.
Los alimentos clave de la dieta militar
Esta dieta militar de tres días de duración es muy estricta y restrictiva la hora de seleccionar qué alimentos están permitidos, siendo muchos los que tendrás que descartar de tu alimentación los días que dura la dieta. Incluye una gran cantidad de proteína con alimentos como la carne, los huevos o el atún. También tiene como pilar algunos productos de origen vegetal en forma de frutas como la manzana o verduras como las zanahorias, entre otras.
Además, también hay espacio para el pan, aunque ha de ser integral. El queso de diferentes tipos (queso fresco, requesón…) también está permitido. El café y el té verde serán los encargados de dar forma a los desayunos la mayor parte de las veces. Incluso el helado de vainilla forma parte de los alimentos que se podrá comer siguiendo esta dieta.
Alimentos básicos para perder peso y óptimos en esta dieta
Aquí tienes un listado con los alimentos básicos que incluye esta dieta militar con la que podrás perder peso:
– Atún: mucha proteína y nada de grasa e hidratos de carbono. El atún también puede ser una de las opciones favoritas en la dieta de cualquier deportista.
– Pollo: Además de aportar una gran cantidad de proteínas es más barato que la carne roja y también suele ser menos graso.
– Pavo: Otro chute de proteínas y cero grasas. El pavo encaja en cualquier menú saludable y puedes cocinarlo de diferentes formas.
– Brócoli: indispensable casi a diario para todos los deportistas. Rico en vitaminas, minerales y fibra, aporta una importante cantidad de nutrientes.

– Tofu: una alternativa con proteínas veganas para ganar más músculo.
– Legumbres: Una de las mejores proteínas vegetales. Te ofrecen además hidratos, fibra, vitaminas…
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– Piña: Ayuda a perder peso y es diurética. Contiene vitamina C, vitamina B, fibra y manganeso.

– Coliflor: Al igual que el brócoli, una verdura esencial para perder peso.
– Frutos secos: ayuda a adelgazar, con un consumo moderado, por su poder saciante.
La Dra. María Isabel Beltrán Margarit recomienda en general limitar aquellos alimentos que aportan demasiada grasa, o demasiados azúcares.
Ejemplo de dieta militar para perder peso
A lo largo de esta dieta militar se ingieren calorías de mayor a menor cantidad y los ingredientes que se emplean cuentan con un alto índice proteico. Este es un ejemplo de la dieta que puedes seguir:
Día 1
Desayuno
Una rebanada de pan tostado con crema de cacahuete o aceite de oliva. La acompañamos de una taza de café o té, si lo deseas. Es aconsejable tomar bebida con algo de cafeína ya que sus propiedades ayudan a quemar calorías.
Comida
Una tosta de pan integral con una lata de atún en conserva (170 g) y una taza de café o té.
Cena
Para terminar el día, un ración moderada de carne roja magra o blanca tipo pollo o pavo (85 g) con guarnición de judías verdes (340 g) y, de postre, medio plátano, una manzana pequeña y una taza de helado de vainilla (340 g).

Día 2
Desayuno
Empieza el día tomando una tostada de pan integral con un huevo cocido y una mitad de plátano, además de café o té si quieres.
Comida
Apostamos de nuevo por un huevo cocido al ser un alimento rico en proteínas y grasas buenas, una taza de queso fresco o skyr y cinco galletas saladas.
Cena
Carne magra que puede ser pavo o pollo, junto a una taza de brócoli, media taza de zanahorias y medio plátano. También 170 g de helado de vainilla, proteico a poder ser.

Día 3
Desayuno
Una loncha de 30 gramos de queso cheddar o requesón; cinco galletas saladas, una manzana pequeña. Puedes tomar una taza de café o té verde, perfecto para adelgazar.
Comida
A mediodía solo podrás tomar una rebanada de pan tostado, integral siempre, y un huevo duro.
Cena
Una lata de atún en conserva, medio plátano y 340 g de helado de vainilla proteico a poder ser y sin lactosa.
Este tipo de dietas funcionan a corto plazo y no es recomendable seguirlas durante mucho tiempo, al menos sin consultarlo con un especialista. Mientras la estés haciendo has de seguir tomando 2 litros de agua diarios para hidratar el cuerpo y eliminar las toxinas que no necesitas.
El resto de días de la semana que no sigas este plan mantén una alimentación equilibrada sin excesos para así no sufrir el llamado efecto rebote que tanto nos asusta.
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Conclusiones de la dieta militar para perder peso
Como ves, sí que es una dieta restrictiva, desde luego, con muchísima proteína en forma de carne, huevos, edamames de soja o atún, pero que incorpora además ciertos hidratos vegetales para mantenerte saciado más tiempo y algún capricho como el helado de vainilla, que si lo puedes hacer casero, mejor que mejor.
El pan, siempre integral, el café y el té verde casi obligatorios, sobre todo a primeras horas de la mañana. Y cenas más o menos suaves priorizando de nuevo las proteínas, y apostando por carnes blancas como el pollo o el pavo, y pescados tipo merluza, pescadilla, atún al natural o dorada.

Otra dieta militar, esta vez para perder 5 kilos en una semana
Como parte de nuestras investigaciones sobre las dietas, descubrimos que la dieta militar es menos una dieta y más un plan de alimentación. Si bien podrías perder el peso que quieres en la dieta militar, hasta 5 kilos en una semana, su efectividad siempre dependerá de cómo la hagas. Incluye alimentos reales sobre todo.
A diferencia de muchas dietas de pérdida de peso, la dieta militar no prohíbe a los grandes grupos de alimentos. Durante los primeros tres días, comes entre 1.200 y 1.500 calorías al día, repartidas durante el desayuno, el almuerzo y la cena. Los próximos cuatro días se recomienda que te quedes con 1.600 calorías al día.
Una vez más, vale la pena señalar: incluso en los días en los que consumes 1.600 calorías al día, todavía estás drásticamente por debajo de la cantidad recomendada de calorías para un hombre moderadamente activo. Esto puede darte hambre, caídas en la energía y el rendimiento del ejercicio, irritabilidad general y cambios de humor.
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Desayuno
Taza de café solo, sin leche
Media naranja sin exprimir
Una rebanada de pan tostado, integral o de centeno
Almuerzo
Una lata de atún al natural
Una rebanada de pan integral
Otro café solo
Cena
3 onzas de cualquier tipo de carne, mejor blanca, como carne o pollo
Una taza de judías verdes o judías blancas cocidas
Medio plátano
Una manzana pequeña
Una taza de helado rico en proteínas
Cosas que no puedes comer con esta dieta militar: bocadillos y bebidas alcohólicas para no añadir más calorías. Pero los edulcorantes artificiales también están prohibidos porque alteran los niveles de insulina y provocan un significativo aumento de peso. Apuesta por edulcorantes naturales como la canela.
La plancha militar para añadir a tus entrenamientos
Y ya puestos con lo militar, te recordamos este ejercicio de plancha, que realizan marines de todos los ejércitos del mundo. Pero cuidado, porque puedes lesionarte si no la haces con cuidado, ya que se trata de hacer una plancha isométrica clásica, pero con un par o tres de amigos de pie encima de tu espalda… ¡brutal! Fundamental, que el peso que te pongas encima te permita mantener la espalda recta en todo momento, con los glúteos y el core firmes, y toda la pared abdominal apretada al máximo buscando la hipertrofia de nuestro six pack.
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¿Te has preguntado qué comen los soldados españoles? Dieta poco…
Los soldados están sometidos a unas condiciones de trabajo muy exigentes física y mentalmente; su dieta tiene que ser energética pero también equilibrada en la medida de los posible, sobre todo cuando están de maniobras.
Para desayunar cuentan con un sobre de cacao en polvo, sobres de leche condensada, cereales, galletas y una chocolatina
Para comer, hay varios menús, pero tienen desde callos a carne guisada o salchichas con tomate, judías con chorizo e incluso pote gallego.
Para cenar, latas de sardina en aceite vegetal, sopas de sobre y de postre crema de albaricoque.
La dieta semanal para perder grasa abdominal y ganar músculo
Toma nota de esta dieta semanal para tener un excedente calórico de 300-500 kcal que te ayudarán a construir fibras musculares y a quemar grasa en reposo.
¿Ya haces ejercicio pero aún así no consigues marcar los abs? No desesperes. Los expertos de la Clínica Mira+Cueto nos dan las claves para alcanzar tus objetivos físicos en este esprint final con una dieta 100% saludable y sin sufrir el temido efecto rebote. Esta dieta para ganar músculo y perder grasa incluye ejemplos de alimentos y recetas sencillas que podrás combinar a tu gusto para elaborar tu propio menú. Elige una opción de cada bloque. (Los 60 alimentos con más proteínas para ganar músculo).
Lo primero que tienes que tener claro a la hora de hacer dieta, si además buscas la hipertrofia, es intentar contar con una alimentación rica en proteínas, grasas buenas e hidratos de carbono de calidad y compaginarlo con un entrenamiento de fuerza en el gimnasio; ya sabes, mucho press de banca, sentadillas, press militar para hombros o peso muerto.
Además, es recomendable incorporar varios hábitos a nuestra rutina, como un cardio en ayunas por la mañana, que favorece la quema de grasas y acelera nuestro metabolismo (40 maneras de acelerar el metabolismo para perder peso) y procurar ingerir los hidratos de carbono, por la noche y después de entrenar, ya que favorece conciliar mejor el sueño y el descanso.
La dieta semanal para perder grasa abdominal y ganar músculo
Desayuno ligero previo a entrenar
-Café + fruta + yogur + frutos secos
-2 lonchas de pavo + frutos secos + fruta
-Batido pequeño de fruta con yogur
-Café + yogur con canela
Desayuno tras entrenamiento
-Café o infusión con leche + 2-3 lonchas pavo y 1 rebanada de pan integral + fruta
-Café o infusión con leche + queso fresco de cabra y 1 rebanada pan integral + fruta
-Café o infusión con leche + revuelto de claras y 1 rebanada de pan integral + fruta
-Café o infusión con leche + revuelto de claras y atún o pavo + fruta
Media mañana
-Queso fresco batido
-Fruta variada
-Yogur o kéfir
-3 lonchas de pavo o jamón serrano
Comida
-Gazpacho y pollo al horno con champiñones o patata asada + fruta
-Pasta integral con verduras (cebolla, pimiento, puerro y calabacín) y filete de atún a la plancha + fruta
-Parrillada de verduras y carne: ternera o lomo de buey + 1 pieza de fruta
-Ensalada de garbanzos o lentejas con atún o pollo, tomates cherry, aguacate, zanahoria y cebolla + fruta.

Merienda
-Yogur de soja o queso fresco
-Salmón ahumado o pavo o jamón serrano o atún
-Un puñado de frutos secos
Cena
-Espinacas salteadas con gambas
-Ensalada de judías verdes y espárragos. Salmón o sepia a la plancha
-Ensalada de tomate y mozzarella. Tortilla de espinacas
-Crema de calabacín. Dorada al horno
Y, a continuación, vamos a explicar los principios en los que se basa esta dieta para perder grasa y ganar músculo.
Comer más no significa engordar
Para construir masa muscular nuestro organismo debe hacer un importante gasto de energía. Por tanto, debemos ingerir los alimentos necesarios que requiere llevar a cabo este proceso.
Es importante que estos alimentos nos aporten un excedente calórico que permita realizar la construcción de fibras musculares. Un excedente calórico adecuado está en torno a 300-500 kcal por encima de las calorías de mantenimiento de cada persona. Por tanto, si no ingerimos la energía necesaria, no tendremos las condiciones adecuadas para ganar o mantener la musculatura.
Pero, claro, podemos pensar que si tenemos un excedente calórico este se puede traducir en un mayor acúmulo de grasa abdominal. Es importante saber que el músculo en reposo utiliza la grasa como fuente de energía, es decir, cuanto más músculo tengamos más grasa quemará nuestro cuerpo en estado de reposo, y, esto a la larga, se traduce en un cuerpo más definido.
Un entrenamiento guiado es clave para lograr tu objetivo
Ya sabemos que alcanzar una meta requiere realizar esfuerzos, y que será determinante acompañar la dieta de ganancia de masa muscular con un entrenamiento guiado y adecuado, tanto aeróbico como de fuerza. El trabajo aeróbico ayuda a que tu cuerpo utilice las reservas de grasa, y el de tonificación hará que ganes masa muscular, además de conllevar otros beneficios (reduce la tensión arterial y los niveles de colesterol, mejora de la sensibilidad a la insulina y disminuye el riesgo de osteoporosis).

¿Cómo perder barriga de un modo efectivo?
Es fundamental controlar los picos de insulina, y para conseguirlo habrá que evitar las harinas refinadas, el arroz o la pasta blanca. También sabemos que la grasa abdominal está relacionada con los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Estar estresado hace que se libere glucosa a la sangre. Cuando tenemos estrés crónico y esa glucosa es liberada constantemente, el cuerpo la almacena en forma de grasa abdominal para garantizar reservas de energía. Por tanto, y no menos importante, si queremos controlar la grasa abdominal, además de seguir unas pautas dietéticas y elaborar un plan de entrenamiento, deberemos gestionar nuestro estrés, dormir bien y desconectar de las prisas diarias. (20 trucos para dormir mejor, descansar y conciliar el sueño).
¿Cómo hay que comer?
Para alcanzar nuestro excedente calórico tenemos que comer más veces de lo habitual, cada 3-4 horas. Al principio puede costar un poco, pero nuestro cuerpo tiene que entender que va a entrar en modo ‘construir músculo’, y evitar los largos periodos de ayuno impedirá el temido modo ‘almacenar’. Si comes tres veces al día, un buen recurso es añadir 1-2 snacks. Y siempre teniendo presente que un exceso en la ingesta de calorías sin realizar un entrenamiento de fuerza adecuado te hará ganar grasa en lugar de músculo.

¿Cuáles deben ser los nutrientes básicos en nuestra dieta?
Alimentos de alta densidad energética: lácteos, como el yogur griego o el queso curado, frutos secos, aceite de oliva virgen extra, chocolate negro, fruta deshidratada o dátiles.
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Alimentos reguladores: ricos en fibra, minerales y vitaminas como frutas, verduras, hortalizas y legumbres.
Alimentos con alto contenido proteico: carnes, pescados y huevos.
Debemos ingerir una cantidad suficiente de proteínas que permita a nuestros músculos crecer como es debido. Y, por supuesto, beber mucha agua para mantener una buena hidratación.

¿Cuándo y cómo debemos entrenar?
Si entrenas a primera hora, es fundamental tomar algo ligero al levantarte, aproximadamente una hora antes de empezar, para evitar hipoglucemias, pero sin generar un pico alto de insulina. De hecho, entrenar por la mañana tiene más beneficios para el organismo que si lo haces por la tarde. Se queman más calorías y empiezas el día generando endorfinas (las hormonas del bienestar), mucho más activo y motivado.
Si entrenas por la tarde, hay que evitar las comidas copiosas, al menos, 4 horas antes de hacer deporte. Además, es necesario tomar algún que otro tentempié nutricionalmente equilibrado transcurrida una hora del entrenamiento, ya que en ese periodo nuestro cuerpo aún está en modo ‘quemagrasa’.
¿Es recomendable el ayuno intermitente si queremos ganar más peso y músculo?
Desde luego que sí, ya que no se trata de cuándo comamos sino de la cantidad de calorías que ingiramos a lo largo del día, que es lo que cuenta al final, y por supuesto, de que comamos más de lo que gastamos con el ejercicio y la actividad diaria. Y puestos a elegir un ayuno intermitente, apuesta por un ayuno 18-6, por ejemplo, y a ver cómo te adaptas.
Aspectos a tener en cuenta: del total de calorías que necesitamos a diario un gran porcentaje derivará de los hidratos de carbono, siempre de calidad, que no deben estar ausentes a la hora de hipertrofiar, pero debemos prestar especial atención a las proteínas para alimentar las fibras musculares. Recomendamos, a diario, sumar entre 1,5 y 2 gramos de proteínas por kilo de peso corporal, por aportar así todos los aminoácidos esenciales. En cuanto a los hidratos de carbono y grasas ‘buenas’, apuesta por arroz integral, pasta sin gluten, frutos secos como nueces, pistachos o anacardos, aceite de oliva virgen extra, crema de cacahuete (sus beneficios, propiedades y recetas), crema de arroz, avena y salvado de avena, manzanas, plátanos y frutos rojos.
Por qué es importante cuidar el peso
La imagen personal no es el principal motivo, aunque pueda serlo para la mayoría de las personas. El sobrepeso aumenta la probabilidad de tener problemas de salud física y mental, reduce la energía y el bienestar. Pero, ojo, también la falta de peso puede causar enfermedades como osteoporosis, anemia, dificultades para superar las infecciones, etc.
Los hombres tienden a aumentar de peso hasta los 55 años más o menos y las mujeres hasta los 65. Conviene saber que los músculos y otros órganos empiezan a atrofiarse ya a los 30 años, los huesos se vuelven menos densos, el tejido reduce la cantidad de agua en el cuerpo mientras que la grasa corporal aumenta de forma constante. De hecho, los adultos mayores pueden tener un tercio más de grasa que la que tenían de jóvenes y esta grasa tiende a acumularse en el centro del cuerpo.
Tener tripa es más que un problema estético. La grasa abdominal no resulta solo superficial, sino que es visceral: está alrededor de los órganos internos. Y eso hace que esté relacionada con cardiopatías, colesterol, diabetes, hipertensión, problemas respiratorios y circulatorios y algunos tipos de cáncer. Muchas personas creen que, si no fuera por la tripa, estarían bien de peso. Pero eso no es así. La grasa de la barriga solo puede reducirse bajando la grasa corporal total, y no haciendo abdominales.
Cómo conseguir mantenerse
La clave es tan simple como difícil de lograr: no ingerir más calorías de las que gastamos. Pero para la salud no basta con comer poco. Hay que mantener una dieta saludable y equilibrada combinada con actividad física.
Lo que hay que comer: frutas y verduras, cereales integrales (avena, pan integral, arroz y pasta integral), leche semi o desnatada y quesos bajos en grasas, legumbres, pescados, pollo y huevos, pocas carnes y solo magras, nueces.
Lo que hay que evitar: grasas de origen animal, grasas procesadas como la margarina, patatas fritas, dulces en general y bollería industrial, bebidas azucaradas, alcohol.
Cocina Noruega. Lutefisk
Ingrid Markussen nos enseñó a cocinar el lutefisk, que no solo está delicioso sino que, además, el pescado seco a partir del que se prepara lleva siendo una fuente fundamental de alimento y supervivencia para los noruegos desde hace más de mil años.
Lutefisk con panceta
Ingredientes
(para 4 personas)
2 kg de lutefisk (puedes preparar el pescado tú mismo marinándolo en una solución de lejía alimentaria, pero te recomendamos comprar el producto final directamente)
1 cucharada y media de sal
800 g de patatas almendra, patatas Ringerike o patatas Gulløye (o del tipo que prefieras)
400 g de panceta en dados

Preparación
Tiempo: aproximadamente 40 min
Nivel de dificultad: Fácil
1. Coloca el lutefisk sobre una fuente o bandeja de hornear de forma que el lado de la piel quede debajo. Échale mucha sal y déjalo reposar en la nevera durante 2 o 3 horas. Aclára el pescado y la bandeja o fuente para quitarles la sal y vuelve a poner el pescado en el recipiente. Aderézalo con un poco de sal y pimienta al gusto. Cubre el plato con papel de aluminio y, tras precalentar el horno, mételo a 225 grados durante 30-40 minutos, dependiendo del tamaño y la consistencia del pescado.
2. Lava y pela las patatas. Hiérvelas en agua hasta que se pongan tiernas, durante unos 20 minutos.
3. Fríe la panceta en una sartén hasta que esté crujiente.
Sirve el lutefisk acompañado de patatas, panceta y puré de guisantes o prueba con otro tipo de guarniciones y crea tu propia combinación.
Gracias al skrei (bacalao migratorio del Atlántico), la exportación de pescado y marisco no tardó en convertirse en una fuente de ingresos fundamental para el país, especialmente para el norte de Noruega.
El paquete de galletas
Una señora que debía viajar a una ciudad cercana llegó a la estación de tren, donde le informaron que este se retrasaría aproximadamente una hora. Molesta, la señora compró una revista, un paquete de galletas y una botella de agua. Busco una banca y se sentó a esperar.
Mientras ojeaba la revista, un joven se sentó a su lado y comenzó a leer el periódico. Sin decir una sola palabra, estiró la mano, tomó el paquete de galletas, lo abrió y comenzó a comer. La señora se molestó; no quería ser grosera pero tampoco permitiría que un extraño se comiera su comida. Así que, con un gesto exagerado, tomó el paquete, sacó una galleta y se la comió mirando al joven con enojo. El joven, tranquilo, respondió tomando otra galleta, y sonriéndole a la señora, se la comió. La señora no podía creerlo. Furiosa, tomó otra galleta, y con visibles muestras de enojo, se la comió mirándolo fijamente.
La actuación de miradas de fastidio y sonrisas continuó entre galleta y galleta. La señora estaba cada vez más irritada y el joven cada vez más sonriente. Finalmente, ella notó que solo quedaba una galleta. Con paciencia, el joven tomo la galleta y la partió en dos. Con un gesto amable, le dio la mitad a su compañera de almuerzo.
-¡Gracias! -respondió, arrebatándole la galleta al joven.
Finalmente, el tren llegó a la estación. La señora se levantó furiosa y subió al vagón. Desde la ventana, vio que el joven continuaba sentado en el andén y pensó “Qué insolente y maleducado. ¡Qué será de nuestro mundo a cargo de esta generación tan grosera!”.

De pronto sintió mucha sed por el disgusto. Abrió su bolso para sacar la botella de agua y se quedó estupefacta cuando encontró allí su paquete de galletas intacto. Todo este tiempo, ¡el joven le estuvo compartiendo sus galletas! Apenada, la señora quiso regresar para pedirle disculpas pero el tren ya había salido.
Antes de enojarnos, juzgar o actuar, es mejor verificar, observar con más atención y, sobre todo, practicar la empatía. No siempre lo que creemos que está ocurriendo es la verdad. Y muchas veces, el error no está en los demás, sino en nuestra percepción.
En tu cabeza suenan muy bien lo que luego no son mas que «Chalaúras», que, para lo único que te sirven es para tratar mal a quien te ha cuidado.
Los escarabajos peloteros se orientan con la Vía Láctea
Las estrellas de la Vía Láctea sirven de referencia a los escarabajos peloteros para transportar sus pelotas de estiércol en línea recta. Una investigación internacional, que publica la revista Current Biology, demuestra por primera vez esta capacidad de orientación en los insectos.
Las aves y los seres humanos son capaces de orientarse con las estrellas, pero hasta el momento no se había podido observar este comportamiento en insectos. Ahora, un grupo de investigadores de centros de Sudáfrica y Suecia ha descubierto que los escarabajos peloteros –de la especie Scarabaeus satyrus– se guían por el tenue resplandor de la Vía Láctea y los cielos muy estrellados para transportar de forma rápida y recta sus bolas de estiércol.
“Es la primera vez que un descubrimiento científico muestra tales capacidades en un insecto”, explica a SINC Marie Dacke, de la Universidad de Lund, en Suecia, y coautora del trabajo.
“Es la primera vez que un descubrimiento científico muestra tales capacidades en un insecto”
Cuando los escarabajos peloteros encuentran un montón de estiércol, le dan forma de ‘pelota’ y lo transportan haciéndolo rodar en línea recta. “Ese comportamiento les garantiza que no tienen que volver al montón de estiércol, donde corren el riesgo de que otros les roben su bola”, recoge el estudio.
Los investigadores han observado cómo se mueven en la noche estos escarabajos en los suelos de Sudáfrica, tanto en el campo –en la reserva de Stonehenge– como en un experimento en el planetario de Johannesburgo.
Necesidad de la luz celeste
Primero se ocultó el campo visual superior de los escarabajos mediante tapas de cartón, que les dificultaban recibir la iluminación de las estrellas. Solo disponían de la iluminación ambiente del recinto.
“En esta prueba observamos que a los S. satyrus les resulta difícil orientarse cuando no disponen de la luz de estrellas”, explica Dacke.
Bajo un cielo completamente cubierto –donde no se podían servir de la luz de la luna ni de la de las estrellas– también tardaron mucho más tiempo en seguir su camino, una operación que conseguían de forma eficaz cuando se orientaban con el cielo estrellado.
Para confirmar estos datos, los investigadores trasladaron el escenario al planetario de la capital sudafricana, donde se proyecta la Vía Láctea y 4.000 estrellas en su techo abovedado.

Aquí desarrollaron experimentos en cinco condiciones diferentes: cielo completamente estrellado –con más de 4.000 estrellas y la Vía Láctea–, solo la Vía Láctea, estrellas con luz débil, solo 18 estrellas muy brillantes y total oscuridad.
En los dos primeros casos, los escarabajos tardaron el mismo tiempo en completar el recorrido. En cambio, cuando solo disponían de la luz de las 18 estrellas o si estaban en total oscuridad, los coleópteros necesitaron significativamente más tiempo para llegar a la valla del recinto experimental.
Una estrella no es suficiente
“Los escarabajos peloteros no son capaces de orientarse solo con la luz de una estrella aislada, sino que necesitan la banda de luz que representa la Vía Láctea”, recoge el estudio.
Los autores creen que esto ocurre porque “la gran mayoría de las estrellas son demasiado oscuras para que los diminutos ojos de los escarabajos las puedan apreciar”.
Tras este hallazgo, los investigadores consideran que se abre “la posibilidad de que otros insectos nocturnos también puedan utilizar las estrellas para guiarse en la noche”.
Referencia bibliográfica:
Marie Dacke, Emily Baird,Marcus Byrne, Clarke H. Scholtz, Eric J. Warrant. “Dung Beetles Use the Milky Way for Orientation”. Current Biology 23, 24 de enero de 2013.
El mal es un veneno viejo.
La maldad es un veneno viejo, que se cuela en las rendijas del alma humana como la humedad en los muros de una casa antigua. No hace falta haber leído a Maquiavelo ni creerse un filósofo de taberna para entender que hay gente que elige hacer el mal porque sí, porque le da la gana, porque descubrió que vivir a costa del miedo y la desgracia ajena le sale barato. Y lo peor es que esas almas torcidas no siempre nacen en barrios turbios ni en callejones oscuros; a veces se crían en casa bien, con uniforme planchado y educación de pago.
El vil asesinato de Francisco V., un anciano de 83 años, en un pueblo de Málaga es prueba de ello. No fueron demonios ni monstruos mitológicos quienes lo mataron, sino unos desgraciados de carne y hueso, yonquis de toda la vida que encontraron en el veneno de sus venas la excusa perfecta para convertir su misera existencia en violencia. Pero no nos engañemos: no fue sólo la droga. Fue la elección deliberada de ignorar cualquier resto de humanidad que les quedara.
Hay que tener la sangre helada para ahogar a una persona tan mayor, que apenas puede defenderse y cruzar el pueblo con el cuerpo en una carretilla de obra, para tirarlo en un arrollo, como un perro.
esas almas torcidas no siempre nacen en barrios turbios ni en callejones oscuros;
El problema es que a veces nos ponemos estupendos, hablando de que el mal es cosa del sistema, de la falta de oportunidades, de que “hay que entenderlos”. Pues no. El mal existe, y hay quienes lo abrazan con gusto, sin remordimiento ni excusa. Y contra esa gente hay que ser firmes. Porque si la sociedad cierra los ojos, si se deja dominar por el miedo o por un buenismo cobarde, esas bestias seguirán encontrando puertas abiertas.
Esta muerte es un nuevo aviso: en un mundo donde el mal se disfraza de víctima, hay que tener la valentía de llamarlo por su nombre y ponerle freno. Sin paños calientes ni cuentos morales. Porque, como bien saben los que han vivido lo suficiente, el bien sólo sobrevive si alguien está dispuesto a defenderlo con los dientes apretados y el alma en guardia.
El Rostro del Mal

La existencia del mal es una realidad que, por más que se intente ignorar, se manifiesta de formas tan brutales como dolorosas. No se trata sólo de un concepto filosófico, sino de una experiencia cotidiana que impacta a las personas y a las comunidades. El asesinato de un anciano a manos de unos individuos que han llevado una vida sumida en la violencia, la adicción y la marginalidad es una muestra cruda y desgarradora de cómo el mal se infiltra en la sociedad.
La maldad no siempre es espontánea; en muchos casos, se gesta durante años en el corazón de quienes deciden ignorar los límites más básicos de la convivencia. No se puede culpar exclusivamente al contexto social o a la carencia económica. Hay personas que, enfrentadas a circunstancias similares, eligen no dañar. El mal, entonces, es también una elección, una decisión consciente de perjudicar a los demás.
el bien sólo sobrevive si alguien está dispuesto a defenderlo con los dientes apretados y el alma en guardia
La conducta de estos individuos no puede explicarse solo a partir de sus circunstancias sociales. Si bien es cierto que la “mala vida” pueden desencadenar conductas violentas, hay una decisión personal de traspasar el límite que separa la desesperación del crimen.
El mal se manifiesta cuando se pierde la empatía, cuando el dolor ajeno deja de importar. Es posible que estas personas, en algún momento de sus vidas, hayan sido víctimas de abandono, violencia o rechazo. Sin embargo, hay quienes, con historias igual de complejas, eligen no hacer daño. La clave está en la elección moral, en la capacidad de cada individuo para decidir qué hacer con su propio sufrimiento: reproducirlo o detenerlo.
A pesar de que el mal es una decisión personal, también es cierto que la sociedad tiene el deber de identificar las señales que advierten sobre la degradación moral y actuar para prevenir que esta desemboque en tragedias. Casos como este donde durante años se ha observado cómo estos individuos se hundían en la violencia y el delito sin que se adoptaran medidas efectivas para pararlos.
La prevención del mal requiere una combinación de educación, valores y vigilancia social. No se puede permitir que la desesperanza y la falta de oportunidades se conviertan en una excusa para dañar. La justicia no sólo debe castigar a los culpables, sino también garantizar que otros no sigan el mismo camino.
El destino de madame Cabanel.
El destino de madame Cabanel.
The Fate of Madame Cabanel, Eliza Lynn Linton (1822-1898)
Ni el progreso ni la ciencia habían llegado aún a la pequeña aldea de Pieuvrot, en la Bretaña francesa. Sus hombres y mujeres eran seres ingenuos, ignorantes y supersticiosos, y las comodidades y los avances de la técnica eran algo desconocido para ellos.
Durante la semana se dedicaban a trabajar una tierra ingrata que apenas les daba para vivir, y los domingos y fiestas de guardar iban a misa a la pequeña capilla excavada en la roca, donde aceptaban como norma de fe las palabras del cura y lo que éste callaba. En lo desconocido reconocían no la grandeza, sino la presencia del Mal.
El único vínculo entre ellos y el resto del mundo era Monsieur Jules Cabanel, terrateniente por excelencia del pueblo, al tiempo que alcalde y juez de paz. Todos los cargos públicos en uno.
Éste iba a menudo a París y regresaba con un manojo de noticias, que provocaban la envidia, la admiración o el miedo de su auditorio, dependiendo del grado de inteligencia de quien le escuchara. Monsieur Jules Cabanel no era un hombre atractivo, pero todos le tenían por buena persona. Bajito, rechoncho, con el pelo y la barba cortados a cepillo, algo obeso y aficionado a la buena vida. Habría necesitado un par de virtudes para compensar la falta evidente de atractivo personal. No era malo; sólo una persona normal y corriente.
Cumplidos ya los cincuenta, seguía soltero. Hasta el momento había conseguido escapar a las propuestas de las arpías del pueblo y mantener intactas su soltería y su independencia. Pero quizá fuera su ama de llaves, Adèle, la culpable de que él siguiera solo. Eso era al menos lo que comentaban las malas lenguas en la Veuve Prieur’s. Era una mujer un tanto orgullosa y reservada, a quien no le gustaba que se metieran en su vida. Y, aunque la gente comentaba, ella y su señor permanecían al margen de los rumores.
De repente, y de un día para otro, Jules Cabanel, tras pasar más tiempo del habitual en París, se presentó casado y con su mujer. Adèle se encontró con que tenía sólo veinticuatro horas para prepararlo todo, tarea que no dejaba de ser un tanto complicada, pero se puso a ello con su habitual determinación; arregló las habitaciones como pensaba que le gustaría a su señor e incluso añadió un toque especial, un centro de flores para la mesa del salón.
–Extrañas flores para una novia –se dijo para sí la pequeña Jeannette, una chiquilla que venía de vez en cuando a ayudar en las tareas de la casa, al ver los heliotropos (a los que llaman la flor de las viudas de Francia), las amapolas rojas, el ramo de belladona y el de acónitos.
No le parecían flores para unos recién casados. Sin embargo, las flores se quedaron donde las había colocado Adèle. Al verlas, Monsieur Cabanel ordenó que las apartaran de su vista con una clara expresión de asco, mientras su mujer, que parecía no enterarse de nada, sonreía con ese gesto de desaprobación que tiene el que asiste a una situación que le supera.
Madame Cabanel era inglesa y, por lo tanto, extranjera; joven, bonita y dulce como un ángel.
“La belleza del diablo”, decían los pieuvrotinos con una sonrisa burlona y no sin cierto estremecimiento. Y es que ellos, aquella tez oscura, su aspecto desnutrido y macilento, no podían entender las formas redondeadas, la esbelta silueta y el buen color de la mujer inglesa. Aquella belleza les parecía más propia del diablo que un don de Dios. El rechazo con el que la trataron desde el principio se fue enconando al ver que, aunque la joven asistía a misa con una puntualidad digna de elogio, no se sabía las oraciones y se persignaba al revés. ¡La mismísima belleza del diablo, no cabía duda!
–¡Puf! –dijo Martin Briolic, el viejo sepulturero del pequeño cementerio–. Con esos labios rojos, esas mejillas sonrosadas y esos hombros rellenitos, me recuerda a una vampira. Parece como si bebiera sangre.
Éstas fueron las palabras que pronunció una tarde en la Veuve Prieur’s, y las dijo sin el menor atisbo de duda. No hay que olvidar, por cierto, que Martin Briolic era tenido por el hombre más sabio del pueblo, a quien no superaba ni el mismísimo señor cura, que era sabio a su manera, ni el propio Monsieur Cabanel. Lo sabía todo acerca del tiempo y las estrellas, todo sobre las hierbas silvestres que crecían en la llanura y los animales que se alimentaban de ellas. Además, era adivino, pues con un simple palito era capaz de encontrar manantiales de agua escondidos en lo profundo de la tierra; si querías saber dónde estaba estaban escondidos los regalos de Nochebuena, bastaban con que te atrevieras a entrar cuando él te dijera por la grieta de la montaña y que salieras antes de que fuera demasiado tarde. Había visto bailar a las hadas a la luz de la luna, y a los duendecillos, los infins, saltar de acá para allá en los confines del bosque. En más de una ocasión había dicho que entre los hombres despiadados de La Créche-en-bois, el pueblo rival, había un fantasma, y nadie lo había puesto en duda. Tenía además, otros poderes, más místicos. Por tanto, lo que dijo aquella tarde debía de tener algún fundamento.
Fanny Campbell, o como se le conocía ahora, Madame Cabanel, siempre había pasado desapercibida en Inglaterra y en todos los lugares por lo que había pasado, salvo en aquel pueblo medio muerto, ignorante y chismoso de Pieuvrot. Su pasado no escondía ningún secreto, y la suya era una historia normal y corriente. Se había quedado huérfana y se había hecho ama de llaves; era muy joven y muy pobre cuando los señores de la casa se enfadaron con ella y la dejaron en París sin trabajo, sola y sin apenas dinero. Poco después se casó con Jules Cabanel, quizá lo mejor que podía haber hecho.
Nadie antes la había amado, y en aquel momento de miseria y desdicha, se enamoró del primer hombre que fue amable con ella, aunque su pretendiente más parecía su padre que su marido. Lo que tenía claro es que iba a dar aquel importante paso con alegría, sin sentirse mártir ni víctima de las circunstancias.
Pero nadie le había dicho nada de Adèle, la hermosa ama de llaves, ni del pequeño sobrino de ésta, a quien el señor había permitido quedarse a vivir en la Maison Cabanel y había dispuesto que aprendiera de mano del sacerdote. Quizá si lo hubiera sabido, se lo habría pensado dos veces antes de compartir el mismo techo con una mujer que había puesto acónitos, heliotropos y flores venenosas en su ramo de novia.
Si alguien tuviera que elegir un rasgo que definiera la personalidad de Madame Cabanel, éste sería sin duda alguna la dulzura. Una dulzura que se adivinaba en los rasgos redondeados, suaves y un tanto indolentes de su rostro, en el azul tenue de sus ojos, en aquella sonrisa apacible que irritaba a los franceses, de carácter más petulante, y sobre todo a Adèle. El ama de llaves solía decir con total desprecio que no había nada que enfadara ni que ofendiera a su señora, y no ahorraba esfuerzos en hacerle ver lo que sentía hacia ella. Por su parte, Madame Cabanel aceptaba los desmanes y los continuos desplantes de Adèle con toda la amabilidad del mundo; es más, en todo momento se mostraba agradecida de que Adèle se hubiera hecho cargo de todo lo relativo de la casa.
La falta de responsabilidad y el poder disfrutar de una vida tan distinta a los años que había pasado de apuros económicos y continuas preocupaciones hicieron que Madame Cabanel pareciera ahora mucho más hermosa. Los labios cada más rojos, las mejillas más sonrosadas y los hombros más rellenitos que nunca. Pero mientras ella ganaba en belleza, el resto del pueblo enfermaba; ni los más ancianos recordaban un año peor ni con tantas muertes. El señor tampoco se encontraba bien, y el pequeño Adolphe estaba gravemente enfermo.
Que la gente enferme no es raro en los pueblos insalubres de Francia e Inglaterra, como tampoco lo es el que los niños franceses estén siempre enfermos.
Sin embargo, Adèle pensaba que todo aquello se salía de lo normal y, en contra de su actitud siempre remisa a hacer el más mínimo comentario sobre lo que ocurría, empezó a hablar con todo aquel con el que se encontraba de la extraña debilidad que se había abatido sobre Pieuvrot y la Maison Cabanel, de lo raro que parecía aquello y lo desesperada que estaba al no saber qué le pasaba a su sobrinito ni qué podía darle para que se pusiera mejor. Todo aquello era muy extraño, solía decir, y las cosas en Pieuvrot iban de mal en peor.
Jeannette la había visto mirar a la dama inglesa, había descubierto su mirada terrible cuando, tras ver lo saludable y hermosa que estaba la extranjera, se volvía hacia el niño, cada vez más delgado, pálido y macilento. Una mirada que hacía estremecerse de pánico.
Una noche, como si ya no pudiera soportar durante más tiempo aquella situación, Adèle fue a casa del viejo Martin Briolic paa preguntarle qué ocurra y qué podía hacer.
No se precipite, espere un instante, Madame Adèle –le dijo Martin, mientras barajaba sus grasientas cartas del Tarot y hacía tríos sobre la mesa–. Es más complicado de lo que parece. Nosotros sólo niño que se ha puesto enfermo. Y puede que sea así, pero también puede que sea obra de alguien. Dios envía la enfermedad sobre nosotros, y yo estoy contento. Vivo de ello. Pero al pequeño Adolphe no le ha tocado el Dios de la bondad. Yo veo la mano de una mujer malvada en todo esto. ¡Maldita sea!
Martin volvió a barajar las cartas y las dejó a un lado, como distraído. Le temblaban las manos y pronunciaba palabras que Adèle no conseguía entender.
–¡San José y todo los santos, protegednos! –gritaba–. La extranjera, la mujer inglesa… a la que llaman Madame Cabanel… ¡No, ése no es su verdadero nombre! ¡Dios mío!
–¡Tranquilo, padre Martin! ¿Qué es lo que quiere decir? –gritó Adèle, mientras le cogía por el brazo.
Había algo salvaje en la mirada de aquella mujer; las aletas de la nariz se le dilataban al hablar, y sus labios, delgados y sinuosos, se contraían por encima de unos dientes cuadrados y pequeños.
–Explíqueme qué es lo que quiere decir, padre.
–Brujería –susurró en voz baja el padre Martin.
–¡Me lo imaginaba! –gritó Adèle–. ¡Lo sabía! ¡Ay, mi pequeño Adolphe! ¡Maldito sea el día en que mi señor trajo a casa a ese diablo disfrazado de mujer!
–Esos labios rojos no pueden ser naturales, Madame Adèle –gritó Martin sin dejar de asentir con la cabeza–. ¡Mírelos…! ¡Es sangre lo que les hace brillar! Lo dije desde el primer día en que la vi, y las cartas también lo dijeron. La misma tarde que el señor la trajo a casa las cartas dijeron sangre y la mala mujer, y yo pensé: “Bien, Martin, vas por buen camino, vas por buen camino, chaval”. Y, Madame Adèle, estaba en lo cierto. ¡Brujería! Justo lo que dicen las cartas, Madame Adèle. Una vampira. No la pierda de vista. Comprobará que las cartas decían la verdad.
–Pero, ¿cuándo podremos verlo? –le preguntó Adèle? –repitió como si pensara cada una de las palabras que estaba diciendo–. ¿Conoce el viejo pozo que hay en el bosque, de donde entran y salen los duendes y donde las hadas retuercen el cuello de aquellos con quienes se encuentran en la oscuridad de la noche? Quizá las hadas acaben con la mujer inglesa de Monsieur Cabanle. ¡Quién sabe!
–Sí, quizá –dijo Adèle un tanto desanimada.
–¡Ánimo, valiente! –dijo Martin–. Seguro que nos ayudan.
El único lugar de Pieuvrot realmente bonito era el cementerio. Además de un bosque que invitaba a la melancolía, había una enorme explanada por la que se podían dar eternos paseos en los largos días de verano. Éste era el único sitio donde una mujer joven podía sentirse a gusto pues, el resto, pequeñas parcelas cultivadas que los campesinos habían arrebatado a la propia tierra yerma y de las que sacaban míseras cosechas, no presentaba el menor atractivo. Era por esto por lo que Madama Cabanel, aburrida de no hacer nada y acostumbrada, como buena inglesa, a los paseos al aire libre, encontraba el pequeño cementerio un buen lugar de distracción. En realidad, no significaba nada para ella; no conocía a ninguno de los difuntos que dormían el sueño los justos en sus estrechos ataúdes ni sentía nada por ellos. Le encantaban los arriates de flores y las guirnaldas de siemprevivas, y cosas así. No quedaba demasiado lejos de su casa, y la vista que se tenía desde allí del oscuro bosque con las montañas detrás era realmente deliciosa.
Los pieuvrotinos no entendían nada. Les resultaba incomprensible que alguien que estuviera en sus cabales se dedicara a ir un día sí y otro también al cementerio, y no sólo el día del entierro; que en vez de llevar flores a un ser querido, se dedicara a pasear entre las tumbas y se sentara allí, cuando estaba cansada, a contemplar la explanada y las montañas, que se erguían por detrás.
–Pasea entre las tumbas como si fuera una… –empezó a decir un Lesouëf y, a continuación se calló para buscar la palabra adecuada.
Esta conversación tenía lugar en la Veuve Prieur’s, donde se reunían por la noche los del pueblo para comentar los pequeños acontecimientos del día, y donde, desde que ella llegara, hacía ahora tres meses, el tema principal de conversación era Madame Cabanel, sus modales, que no se supiera las oraciones del misal y su forma de comportarse, siempre tan misteriosa. Y unos a otros se preguntaban cómo podía soportar aquello Madame Adèle, qué sería del pequeño Adolphe cuando naciera el heredero… Algunos aseguraban que el señor debía tenerlos bien puestos para tener a dos fieras como aquellas bajo el mismo tejado. ¿Y qué pasaría al final? Nada bueno, seguro.
–¿Pasea entre las tumbas como si fuera un qué? Dime Jean Lesouëf –le preguntó Martin Briolic. Y tras eso, se levantó y, en voz baja, pero clara, fue él quien respondió: –Yo te voy a decir cómo, Lesouëf. ¡Como una vampira! Madame Cabanel, con sus labios rojos y sus mejillas rojas, mientras el pequeño sobrino de Adèle se muerte delante de sus propios ojos. Madame Cabanel, con sus labios rojos y sus mejillas rojas, se sienta durante horas entre las tumbas. ¿Lo entendéis ahora, amigos míos? Para mí está más claro que el agua.
–Usted ha dicho las palabras, padre Martin. ¡Como una vampira! –repitió Lesouëf mientras se estremecía.
–¡Como una vampira! –gritaron todos a un tiempo.
–Yo he sido el primero en llamarla vampira –dijo Martin Briolic–. Acordaos que yo fui el primero en decirlo.
–¡Claro! Ha sido usted quien lo ha dicho –respondieron–, y tiene razón.
El rechazo con el que se había encontrado la joven inglesa desde que llegó a Pieuvrot se hizo mucha más patente a partir de ese momento. La semilla que Martin y Adèle se habían empeñado tan diligentemente en sembrar por fin había echado raíces. Los pieuvrotinos estaban dispuestos a acusar de ateísmo e inmoralidad a todo aquel que no aceptara su decisión, a quienes dijeran que la hermosa Madame Cabanel no era más que una joven hermosa y sana, y que nada tenía que ver con vampiros que se dedicaran a chupar la sangre de un niño o a vivir entre las tumbas para conseguir nuevas víctimas.
El pequeño Adolphe estaba cada vez más pálido y delgado. El terrible sol de verano caía sobre la gente del pueblo, que se refugiaba en sus sucisas chozas de adobe rodeadas por marismas.
La salud de Monsieur Jules Cabanel seguía el mismo camino que la del resto. El médico, que vivía en Créche-en-boix, movió la cabeza al ver la situación y dijo que era grave. Cuando Adèle le insistía una y otra vez que le contara lo que les ocurría al niño y a su señor, el doctor evitaba responder o le decía alguna palabra extraña que ella ni entendía ni era capaz de repetir. Y la verdad es que el médico era una persona bastante desconfiada y recelosa, un visionario al que le gustaba plantear teorías para después demostrar que eran ciertas. Y, así, pensaba que Fanny había comentado en secreto a su marido y al niño, y aunque en ningún momento le había podido darle ninguna respuesta definitiva que la tranquilizara.
Por su parte, Monsieur Cabanel era un hombre despreocupado y crédulo; una persona a la que le gustaba vivir tranquilamente y a la que no le preocupaba demasiado hacer daño a los demás; era egoísta, pero no cruel. Buscaba siempre su propio bien. Además, amaba a su mujer como jamás había amado a ninguna otra. Sobrio y normal como él era, la amaba con toda la pasión y la fuerza que su carácter le permitía; y si no era muy apasionado, su amor sí era sincero. Pero la sinceridad de aquel amor fue puesta a prueba cuando, el doctor unas veces y Adèle otras, le insinuaban que tuviera cuidado con las influencias malignas, con lo que comía, bebía, y cómo y quién se lo preparaba. Adèle, además, le soltaba indirectas sobre la perfidia de las mujeres inglesas y lo mucho que el mal tenía que ver con las mujeres hermosas. Si continuaba amando a su joven esposa, aquel veneno acabaría por causar efecto, un efecto que sólo se había visto frenado por su constancia y fidelidad.
Una tarde, Adèle, desesperada, se arrodilló a sus pies (la señora había salido a dar su paseo habitual) y dijo entre gritos:
–¿Por qué me dejaste por ella? Yo, que siempre te he amado, que siempre te he sido fiel. Mírala: camina entre las tumbas, le chupa la sangre a nuestro hijo… El diablo la hizo bella, pero no te ama.
De repente, él sintió como si le sacudiera una descarga eléctrica.
–¡Qué locura he cometido! –dijo, mientras apoyaba la cabeza en el regazo de Adèle y se echaba a llorar.
A Adèle el corazón le dio un vuelco. ¿Volvería a ser ella la señora? ¿Conseguiría deshacerse de su rival?
Y desde aquella misma tarde Monsieur Cabanel se comportó de forma muy distinta y con su joven esposa. Sin embargo, ella era demasiado confiada como para darse cuenta de lo que ocurría y, si en algún momento pensaba que algo raro pasaba, el amor que sentía por su marido era tan frágil (más que amor podríamos llamarlo simpatía) que no llegaba a preocuparla, y aceptaba la frialdad y brusquedad con que la trataba su esposo con el mismo buen talante con el que aceptaba todo. Seguro que lo mejor hubiera sido que, entre gritos, se hubiera peleado con Monsieur Cabanle. Así, al menos, habrían llegado a entenderse. A los franceses les encanta el jaleo que se arma alrededor de una pelea y una buena reconciliación.
Como buena persona que era, Madame Cabanel se acercaba una y otra vez al pueblo a ayudar a los enfermos. Pero ni uno de ellos, ni siquiera el más pobre (al contrario, el más pobre, el último) la recibían con buenas maneras ni aceptaban su ayuda. Si hacía el más mínimo intento por tocar a uno de los niños que se estaban muriendo, la madre, horrorizada, lo apartaba en seguida de su vista; si trataba de hablar con una de las personas mayores, también enferma, siempre había unos ojos tristes que la miraban aterrorizados y una voz que, cansada, murmuraba ciertas palabras en un dialecto que ella desconocía. Pero siempre a sus espaldas resonaba la misma palabra: ¡Brujería!
–¡Cómo odian a los ingleses! –solía pensar en el camino de vuelta.
Y quizá aquello la entristeciera un poco, pero era demasiado tranquila como para permitir que le perturbara o desanimara.
En casa ocurría lo mismo. Si quería hacerle la más mínima caricia al niño, Adèle se lo impedía enfurecida. Una vez, se lo quitó de los brazos entre gritos:
–Bruja. ¿Cómo te atreves delante de mis propios ojos?
Y en otra ocasión, preocupada por el estado de su marido, sugirió hacerle una taza de caldo a la inglesa; el médico la miró como si fuera a atravesarla con la mirada. A Adèle se le cayó una cacerola que tenía en la mano y le dijo con insolencia, aunque con lágrimas en los ojos:
–¿No tiene ya bastante, madame? Si no está contenta todavía, máteme a mí.
Pero Fanni no dijo nada. Aquel médico había sido un grosero mirándola de aquella forma y Adele estaba muy enfadada.
¡Qué mal carácter tenía aquella mujer! ¡Qué distinta a las amas de llaves inglesas!
Cuando Monsieur Cabanel se enteró de lo ocurrido, llamó a Fanny y le dijo con más dulzura con la que solía dirigirse a ella en los últimos tiempos:
–Tú no quieres hacerme daño, ¿verdad, mi mujercita? Me han dicho que te has portado muy mal.
–¿Mal? ¿Qué es lo que he hecho mal? –le preguntó Fanny con los ojos azules muy abiertos–. ¿Qué mal podría yo causar a mi mejor y único amigo?
–¿Acaso soy yo ese amigo, tu amor, tu esposo? ¿Me quieres? –dijo Monsieur Cabanel.
–Amado Jules, ¿a quién podría querer, si no? –respondió mientras le besaba.
Y él exclamó:
–“Dios te bendiga”.
Al día siguiente, Monsieur Cabanel tuvo que salir por un asunto de negocios. Dijo que estaría fuera un par de días, pero que intentaría volver lo antes posible. Y su mujer se quedó allí, sola, acechada por sus enemigos y sin su presencia, la única protección con que contaba.
Adèle no estaba en casa. Era una de esas calurosas noches de verano, y el pequeño Adolphe tenía mucha fiebre y estaba inquieto. A medida que fue avanzando la noche, se fue poniendo pero y, aunque Jeannette, la niñera, tenía órdenes estrictas de no dejar que la señora lo cogiera, la chiquilla se asustó al ver el estado del niño. Por ello, cuando Madame Cabanel le ofreció ayuda, Jeannette se sintió aliviada ante tan tremenda responsabilidad y permitió que cogiera al pequeño entre sus brazos.
Sentó al niño en su regazo, lo arrulló y le cantó una nana. A Madame Cabanel le pareció que aquello apaciguaba su dolor y que se quedaba medio dormido. Pero la crisis hizo que el niño se mordiera sin querer la lengua y el labio, y que le comenzara a salir sangre de la boca. Era un niño guapo, y la enfermedad y la fiebre acentuaban su belleza. Fanny se inclinó sobre él y le dijo un besito en la cara. La sangre que cubría los labios del pequeño machó los de ella.
Mientras ella permanecía así, inclinada sobre el niño y con esa ternura que anunciaba su propia maternidad, entraron en la habitación Adèle, el viejo Martin y otra gente del pueblo.
–¡Mírenla! –gritó Adèle mientras cogía a Fanny por el brazo y la obligaba a levantar la cabeza–. ¡Miren lo que está haciendo! Amigos, miren a mi niño. Ha muerto, ha muerto entre sus brazos. Y miren su sangre en los labios de ella. ¿Acaso necesitan más pruebas? Ella es una vampira. ¿Pueden negar lo que ven?
–¡No, no! –vociferaron los del pueblo entre gritos–. Es una vampira, una criatura maldita. ¡Con ella al pozo! Debe morir como ella ha hecho morir a los demás.
–¡Matémosla como ha matado a mi pequeño! –dijo Adèle.
Y todos los que habían perdido a un familiar o a un hijo durante la epidemia repitieron sus palabras.
–¡Matémosla como ha matado a los míos!
–¿Qué significa todo esto? –exclamó Madame Cabanel mientras se ponía en pie y se encaraba con todos ellos con valentía propia de una mujer inglesa–. ¿Qué os he hecho yo para que os presentéis así en mi casa cuando no está mi marido y os comportéis como bestias?
–¿Qué nos ha hecho? –gritó el viejo Martin, y se acercó a ella–. ¡Eres una bruja y has hechizado al bueno de nuestro amo! ¡Eres una vampira y te has alimentado de nuestra sangre! ¿Acaso no es esto una prueba de ello? ¡Mírate, maldita bruja! ¡Mira a tu víctima, tú lo has matado!
Fanny se rió con desprecio.
–Creo que no voy a hacer caso a toda esta locura. ¿Sois personas adultas o niños?
–Somos hombres hechos y derechos –le contestó Legros el molinero–. Y como hombres, nuestro deber es proteger a los nuestros. No estábamos seguros. Pero, ¿quién tenías más motivos que yo para estar aquí, que he perdido a tres de mis hijos? Ahora estamos convencidos.
–¡Yo lo único que he hecho es cuidar a un niño enfermo e intentar calmar su aflicción! –dijo Madame Cabanel muy alterada.
–¡Basta ya! –gritó Adèle, y la tiro del brazo que no había soltado desde el principio–. ¡Al pozo con ella, si no queréis que mueran vuestros hijos como ha muerto el mío… y los del bueno de Legros!
La gente se estremeció al escuchar aquellas palabras y lanzaron un grito desgarrador.
–¡Al pozo con ella! –gritaron–. ¡Que los demonios se encarguen de ella!
De repente, Adèle ató con una cuerda aquellos brazos pálidos cuya fuerza y belleza tanta veces hicieron enloquecer de celos. La joven lanzó un grito, y antes de que pudiera hacer nafa, Legros le había tapado ya la boca con su fuerte mano. Aunque ni éste ni ninguno de los presentes se había parado a pensar que no iban a matar a un monstruo, sino a una persona, parecía como si sus gritos les hubieran hecho perder la razón, unos gritos que resonaban tan humanos como el de la propia Madame Cabanel. En silencio y con un aire amenazador, aquel cortejo fúnebre inició el camino hacia el bosque con su presa aún viva. Andaban sin hablar entre ellos, como seres desvalidos entre los que hubiera un cadáver. A excepción hecha de Adèle y el viejo Martin, lo único que les movía a seguir adelante era el miedo. Ellos eran ejecutores, no víctimas, ejecutores de una ley que imaginaban más justa que la propia Constitución. Pero uno a uno fueron cayendo, hasta que sólo quedaron seis. Legros era uno de ellos, y Lesoüef, que había perdido a su única hija, era otro.
El pozo no estaba a más de un kilómetro de la Maison Cabanel, pero se encontraba en un paraje inhóspito y apartado adonde ni el hombre más valiente se hubiera atrevido a ir solo una vez caída la noche, ni siquiera en compañía del señor cura.
–Pero somos muchos –dijo el viejo Martin Briolic–. Media docena de hombretones, guiados por una mujer como Adèle, no tienen que tenerle miedo ni a duendes ni a las hadas blancas.
Tan deprisa como les permitía la carga que llevaban y en completo silencio, el cortejo avanzaba por entre el páramo; uno o dos portaban toscas antorchas, porque la noche era oscura y el camino también tenía sus peligros. Cada vez estaban más cerca de su fatal destino y cada vez se hacía mayor el peso de la víctima. Hacía mucho que ésta había dejado de moverse y, ahora, yacía como si estuviera muerta en los brazos de sus porteadores. Pero nadie hacía ningún comentario, ni sobre esto ni sobre ningún otro tema. No intercambiaron ni la más mínima palabra y, más de uno, incluso entre los que se habían quedado atrás, empezó a pensar si habían obrado bien y si no hubiera sido mejor haberlo dejado en manos de la justicia. Sólo Adèle y Martin continuaban con voluntad firme; Legros no tenía dudas, pero se sentía afligido ante el paso que se veía avocado a dar.
En cuanto Adèle, los celos por su rival, la angustia con madre y el miedo que provocaba su superstición, todo esto pesaba en ella de tal forma que no habría hecho nada por disminuir la pena de su víctima ni por intentar ver en ella a una simple mujer y no a un vampiro.
El camino se hacía cada vez más angosto, y la distancia que les separaba del lugar de la ejecución, cada más más corta. Por fin, llegaron al pozo al que iban a tirar al terrible monstruo, al vampiro (pobre e inocente Fanny Cabanel). Mientras la soltaban, la luz de las antorchas iluminó su rostro.
–¡Dios mío! –gritó Legros, y se quitó la gorra–. ¡Está muerta!
–Los vampiros nunca mueren –dijo Adèle–. Parece que está muerta, pero no lo está. Pregúntenle al padre Martin.
–Un vampiro no puede morir a no ser que el espíritu del maligno se lleve su alma o, antes de enterrar su cuerpo, se le clave una estaca –dijo Martin Briolic con tono sentencioso.
–No Me gusta nada esto –dijo Legros, y otros hicieron el mismo comentario.
Le quitaron la mordaza que le habían puesto. A la luz de las antorchas, vieron sus ojos azules entreabiertos, la palidez de la muerte en su rostro, y aquello devolvió a los hombres algo de su humanidad, como si un viento hubiera cruzado entre ellos.
De repente, oyeron el ruido de unos caballos que cruzaban a galope la llanura. Contadora dos, cuatro, hasta seis caballos. De ellos, ahora sólo quedaban cuatro hombres sin armas, más el padre Martin y Adèle. Pensaron en la venganza y el poder de los demonios del bosque, y el valor y la calma que habían mantenido hasta entonces se desvaneció. Legros corrió desesperado hacia la espesura del bosque, seguido por Lesouëf, y los otros dos hombres huyeron hacia la llanura. Los jinetes estaban cada vez más cerca. Adèle mantuvo la antorcha levantada sobre su cabeza; quería que la vieran a ella. Amenazante, y el cadáver de su víctima. No iba a esconderse; ella había hecho su parte del trabajo y estaba orgullosa.
Los jinetes se abalanzaron sobre ellos. Venían Jules Cabanel el primero, seguido por el médico y cuatro guardas forestales.
–¡Malditos asesinos! –fue todo lo que dijo Monsieur Cabanel mientras se tiraba del caballo y se acercaba el lívido rostro de su mujer hacia sus labios.
–Mi señor –dijo Adèle–, merecía morir. Ella es una vampira y ha matado a nuestro hijo.
–¡Estás loca! –gritó Jules Cabanle al tiempo que se apartaba de ella–. ¡Oh, mi amada esposa, tú, que jamás hiciste daño a hombre ni animal alguno, y ahora mueres en manos de estos, que son peores que las bestias!
–Ella estaba matándote –respondió Adèle–. Pregúntale, si no, al doctor. ¿Qué tenía señor, Monsieur?
–Yo no tengo nada que ver con esta infamia –dijo el médico levantando la vista de la joven–. Fuera lo que fuera lo que le pasara a tu señor, ella no debería estar aquí. Tú te has convertido en su juez y en su verdugo, Adèle, y tendrás que responder de todo ello ante la ley.
–Mi señor, ¿usted opina lo mismo? –le pregunto Adèle.
–Sí, opino igual –respondió Monsieur Cabanel–. Tendrás que responder ante la ley de la vida inocente con la que has acabado, tú y todos los locos y asesinos que se han unido a ti.
–¿Y nadie va a vengar la muerte de nuestro hijo?
–¿Acaso deseas vengarte de Dios, mujer? –sentenció con tono grave Monsieur Cabanel.
–¿Y todos los años que nos hemos amado, mi señor?
–Eso ya no es más que un recuerdo –dijo Monsieur Cabanel, y se volvió hacia su mujer muerta.
–Eso quiere decir que no me amas –grito Adèle–. ¡Ay, mi pequeño Adolphe, menos mal que no estás aquí!
–¡No lo haga, Madame Adèle! –grito Martin.
Pero antes de que pudiera sujetarla, Adèle pegó un chillido y se precipitó en el pozo donde había querido arrojar a Madame Cabanel. Los allí presentes oyeron cómo su cuerpo chocaba con el agua en un ruido sordo, como si cayera a gran distancia.
–No tenéis pruebas contra mí, Jean –dijo el viejo Martin al guarda que le sujetaba–. Yo ni la amordacé ni la traje hasta aquí. Sólo soy el sepulturero de Pieuvrot, pero creo que lo pasaríais bastante mal cuando murierais, si yo no estuviera. Pobres criaturas. Soy yo quien va a tener el honor de cavar la tumba de madame, eso no lo dudes. Y, Jean –le dijo entre susurros–, estos ricos podrán decir lo que quiera, pero ella es una vampira y hay que tapar bien su tumba. ¿Quién lo puede saber mejor que yo? Si no la sujetamos bien, se levantará y nos chupará la sangre. Los vampiros actúan así.
–¡Silencio! –ordenó el guarda! ¡Los asesinos, a prisión! Ya hemos hablado demasiado.
–¡A prisión con los mártires y los salvadores de la patria! –exclamó el viejo Martin–. ¡Así como agradecen lo que hemos hecho por ellos!
Con estas ideas vivió y murió en la prisión de Toulon; hasta el último momento no dejo de repetir el gran servicio que había hecho a la humanidad salvándola de un monstruo que no hubiera dejado a un solo hombre con vida en Pieuvrot para perpetuar la especie. Pero ni Legro ni tampoco Lesouëf, su camarada, estaban seguros de haber obrado bien aquella noche de verano en el bosque. Aunque siempre defendieron que no debían haberles condenado, porque nunca obraron de mala fe, con el tiempo empezaron a desconfiar de las palabras del viejo Martin Briolic y de su buen juicio, y a pesar que debían haber dejado que la justicia actuara por su cuenta. Ellos ya tenían bastante con moler la harina del pueblo, arreglar zuecos y llevar una vida tranquila siguiendo las enseñanzas del señor cura y atendiendo a sus mujeres.
Eliza Lynn Linton (1822-1898)
A Strange Kind of Love
A strange kind of love, A strange kind of feeling, Swims through your eyes
A Strange Kind Of Love
Peter Murphy
A strange kind of love
A strange kind of feeling
Swims through your eyes
And like the doors
To a wide vast dominion
They open to your prize
This is no terror ground
Or place for the rage
No broken hearts
White wash lies
Just a taste for the truth
Perfect taste choice and meaning
A look into your eyes
Blind to the gemstone alone
A smile from a frown circles round
Should he stay or should he go
Let him shout a rage so strong
A rage that knows no right or wrong
And take a little piece of you
There is no middle ground
Or that’s how it seems
For us to walk or to take
Instead we tumble down
Either side left or right
To love or to hate












