Ingrid Markussen nos enseñó a cocinar el lutefisk, que no solo está delicioso sino que, además, el pescado seco a partir del que se prepara lleva siendo una fuente fundamental de alimento y supervivencia para los noruegos desde hace más de mil años.
Lutefisk con panceta
Ingredientes
(para 4 personas)
2 kg de lutefisk (puedes preparar el pescado tú mismo marinándolo en una solución de lejía alimentaria, pero te recomendamos comprar el producto final directamente)
1 cucharada y media de sal
800 g de patatas almendra, patatas Ringerike o patatas Gulløye (o del tipo que prefieras)
400 g de panceta en dados

Preparación
Tiempo: aproximadamente 40 min
Nivel de dificultad: Fácil
1. Coloca el lutefisk sobre una fuente o bandeja de hornear de forma que el lado de la piel quede debajo. Échale mucha sal y déjalo reposar en la nevera durante 2 o 3 horas. Aclára el pescado y la bandeja o fuente para quitarles la sal y vuelve a poner el pescado en el recipiente. Aderézalo con un poco de sal y pimienta al gusto. Cubre el plato con papel de aluminio y, tras precalentar el horno, mételo a 225 grados durante 30-40 minutos, dependiendo del tamaño y la consistencia del pescado.
2. Lava y pela las patatas. Hiérvelas en agua hasta que se pongan tiernas, durante unos 20 minutos.
3. Fríe la panceta en una sartén hasta que esté crujiente.
Sirve el lutefisk acompañado de patatas, panceta y puré de guisantes o prueba con otro tipo de guarniciones y crea tu propia combinación.
Gracias al skrei (bacalao migratorio del Atlántico), la exportación de pescado y marisco no tardó en convertirse en una fuente de ingresos fundamental para el país, especialmente para el norte de Noruega.


